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El sistema de numeración actual, mal llamado “números arabes” ya que en realidad fue inventado en la India, contiene el único conjunto de símbolos compartido por casi todas las culturas del planeta. Curiosamente su grafía tiene un origen lógico y llamativo.
El por qué de la forma de los números
Los símbolos que representan a los números en la actualidad descienden del sistema Nagari. Este sistema era comprendido universalmente en la India, sin embargo la popularización del sistema numeral llevó a que varias culturas lo adaptaran como propio. No solo al sistema sino que también comenzaron a crear símbolos aparte para representar los números acorde a su escritura. Esto trajo serios problemas en el comercio, por lo que la simbología nagari fue evolucionando a un sistema lógico en el cual la cantidad representada por un número era señalada por la cantidad de ángulos en su símbolo.
Con el tiempo el sistema se popularizó tanto que ya no hacía falta indicar con ángulos la cantidad, y occidente adoptó los “números góticos” que utilizamos hoy en día, mas estilizados y redondeados.
PD: Por cierto, en los “Artículos reclacionados” debería salir el siguiente artículo: Como contaban los sumerios, pero aparentemente el algoritmo que lo rige piensa que no está relacionado….
El número 13 y los días viernes no siempre fueron considerados como portadores de mala suerte. Para los romanos el 13 era un número armónico y decorativo, de hecho, Julio César solía decir que el 13 era su número de la suerte ya que fue gracias a la Legión Decimotercera que éste alcanzó la gloria y el poder. Igualmente el día viernes era muy prestigioso, e infinidad de matrimonios y declaraciones de amor eran festejados, ya que estaba dedicado a Venus -Afrodita para los griegos- la Diosa del Amor.
¿Y por qué el Viernes 13 es tan temido?
Muchos creen erróneamente que es una mezcla de dos símbolos malditos. Por un lado el número 13 siempre fue mal visto por la cultura judeo-cristiana ya que para la Cábala son 13 los espíritus malignos; en el Apocalipsis, su capítulo 13 hace referencia al anticristo y a la bestia. Y en la Última Cena Judas fue el decimotercero en ocupar la mesa. Por el lado del Viernes, Jesús fue crucificado un día Viernes y Eva le dio la manzana a Adán en… adivinaron… un día Viernes.
El verdadero origen del Viernes 13
Sin embargo su origen es otro. La Orden de los Templarios fue uno de los primeros sistemas bancarios internacionales de la historia. Su habilidad para guardar bienes y propiedades llevó a que miles y miles de personas confiaran en ellos, razón por la que amasaron con el tiempo un gran tesoro. Tras una gran guerra contra Inglaterra el Rey de Francia, Felipe el Hermoso, había quedado en una situación económica desastrosa, por lo que se aprovechó de su ejército para “recolectar” oro. Primero le sacó todos sus bienes a los judíos y los echó de Francia, sin embargo necesitaba aun más oro, por lo que ideó una estratagema para acusar injustamente a los Templarios y enjuiciarlos. Es así que el Viernes 13 de Octubre de 1307 comienzan a ser arrestados por toda Francia y los bienes que guardaban incautados por el ejército. Todo el mundo sabía que esta era una movida extremadamente injusta y que las difamaciones eran mentira pura, sin embargo nadie se animaba decirlo. El rey, sabiendo que si solo les quitaba sus bienes y los dejaba marchar éstos muy posiblemente tendrían una posición moral muy superior y ganarían partidarios, obligó al Papa Clemente V -que era su títere y había sido instalado a la fuerza por el mismo Felipe años antes- a que los declarara herejes, por lo que cientos de Templarios fueron quemados por toda Francia.
Siete años más tarde se condena a muerte a los dos últimos templarios con vida, el Gran Maestre Jaques deMolay y Godofredo de Charnay las dos figuras más importantes del Temple, y a la vez famosos por su honradez. Antes de morir el Maestre pidió que se le aflojen las manos para rezar, y en su rezó pidió una venganza por tan injusta condena bajo las siguientes palabras: “Dios vengará nuestra muerte, con esta convicción yo muero”. Acto seguido fueron quemados.
Solo un mes tras pasar la condena el Papa Clemente V, quien los había declarado como herejes, muere atragantado con un higo; al poco tiempo sigue Nogaret, autor material de la condena, y tras 8 meses el Rey Felipe cae de su caballo quedando paralítico y muriendo en una gran agonía. La maldición no terminaría aquí, e irían cayendo uno por uno los descendientes de la línea sanguínea de Felipe, al punto que para 1328, unos 14 años después del asesinato de los Maestres, ya no quedaba ningún heredero de Felipe y la Dinastia de los Capetians desaparecía tras 300 años de reinar sobre Francia.
Como es de imaginar esto impresionó a tal punto a la población que “La maldición de Molay” se extendió por toda Francia y posteriormente a Portugal y los países de Europa del Norte, así como también, pero en menor grado, a algunas partes de España y Grecia. Es entonces que se considera al Viernes 13 como maldito.
El Martes 13
Europa del Sur tiene su propio día maldito. El Martes como día de mala suerte en el que la gente no debe “ni casarse ni embarcarse” . No hace referencia a ningún evento en especial, sino que simplemente al ser éste el día de Marte -Dios romano de la Guerra- con el tiempo se fue considerando como el día diabólico. De hecho muchos autores medievales temían llamarlo por su nombre y lo referenciaban como “el pequeño maléfico”. Posteriormente se fue ligando con el número 13, y se comenzó a considerar como el “Día en el que aparecerá la Bestia” y de hecho muchas personas del medioevo estaban completamente seguras de que el Apocalipsis ocurriría un Martes 13.
Quiero recomendarles este fantástico blog, ya que si entran a Anfrix es porque seguramente tienen un interés de la historia así que a muchos les gustará. El autor se llama Paul, no lo conozco pero por sus extensos conocimientos sobre manuscritos Medievales y antiguos debe ser una experto en el tema. Su blog se llama BibliOdyssey y se encarga de recopilar escaneos de libros y manuscritos dándoles una concisa pero detallada descripción. Si les interesa la historia, o si les interesa el arte y la gráfica Medieval llegarán a amar este magnífico blog.
La imagen en cuestión pertenece a Britannia Illustrata de Jan Kip (1707), enciclopedia que retrata los palacios y jardines del Londres Victoriano. Este es uno de los tantos libros magníficos que pude conocer gracias al gran trabajo de Paul.
La trepanación es el procedimiento quirúrgico más antiguo que se conoce, remontándose a miles de años en el pasado. Tan normal era, según asegura el afamado investigador Richard Restak, que de un grupo de más de 120 cráneos hallados en Francia con una antigüedad de 8500 años, 40 mostraban señales de haber sido trepanados en vida. De las investigaciones de este mismo experto obtenemos que en el Neolítico Tardío la practica era tan común que de un 20 a un 25% de la población podía llegar a sufrirla. Generalmente era utilizada con fines médicos, desde “curar” ataques de epilepsia hasta migrañas severas. Sin embargo, su uso más frecuente tenía fines místicos. Gracias al análisis de pinturas rupestres se sabe que la epilepsia era considerada una posesión por espíritus malignos de la persona, y la trepanación era la manera más lógica de sacarlos del cuerpo.
En Grecia, Roma y la Edad Media
Desde los Tiempos Clásicos hasta el Renacimiento la trepanación se convirtió en una practica respetable realizada por los más experimentados médicos y, a diferencia del mito popular, el nivel de supervivencia era realmente elevado. Si bien se seguía utilizando para “curar” la epilepsia y severos casos de migrañas, para este entonces pasó a ser utilizada en un 90% de los casos con el fin de solucionar el gran problema que las fracturas de cráneo suponían. Hipócrates menciona en sus escritos que normalmente se abría “el forro de la cabeza” y se procedía a retirar los fragmentos de hueso dispersos; posteriormente se utilizaba un taladro circular -una herramienta cortante que realiza un circulo con facilidad- y se ponía un chapón de oro o plata -dependiendo de la riqueza de la persona- del mismo tamaño del agujero dejado por el taladro circular. Ya que solo se llegaba hasta la Dura Madre, y eran practicadas por los médicos más experimentados y ancianos del lugar, generalmente se lograba sobrevivir. George Weber, un experto en el tema e investigador de procedimientos quirúrgicos en la antigüedad, afirma que el nivel de supervivencia a estas intervenciones variaba del 80% al 90% -en estándares actuales es poco, pero en estos tiempos era extremadamente alto- y que generalmente si se producía la muerte no era a causa de la intervención sino de una infección post-operatoria. Otra de las posibles causas de muerte solía ser un fallo cardíaco, ya que al carecer de anestesia al paciente generalmente se lo emborrachaba hasta el desmayo, sin embargo algunas veces esto fallaba.
Por supuesto que este es un texto meramente informativo con la intención de comunicar que no todo era tan grave como hoy la cultura pop lo expone. Si les interesa leer en profundidad del tema les recomiendo un GRAN libro “Fixing the Brain” -Reparando el Cerebro- de Richard Restak. Editado en el año 2000 tiene información inedita y apoyada en investigaciones antropológicas e historicas del tema.
Buscando información sobre las investigaciones en tumbas polacas medievales -realizadas con el fin de aprovechar lo bien conservados que están los restos para realizar el censo Medieval más comprensivo de la historia- encontré algo realmente interesante: La iglesia de huesos en la República Checa.
Kutna Hora es una construcción Gótico-barroca del siglo XV cuyos orígenes son más que llamativos. Cuenta la historia que un viajante que se dirigía a Moravia se echó a descansar en los bosques de la zona. Su cansancio era tal que tuvo un sueño casi hipnótico en el que un diminuto pájaro entraba por su boca y le sugería construir un monasterio. El viajante, convencido de que esta era una señal divina, comenzó la construcción junto a un modesto cementerio del siglo XIII. Es así que gracias a la presencia de esta iglesia y a una anterior bendición de la tierra por abad Jindrich al servicio del Rey Bohemio, que todos los habitantes del área deseaban que sus restos fueran depositados allí. Gradualmente esto llevó a que el número de tumbas, sobretodo con la llegada de la Peste Negra, crecería cuantiosamente. Tan grande sería la cantidad de entierros en el lugar que prontamente hallarían que las tierras del cementerio ya no alcanzaban a guardar a nadie más. Sin embargo, los pobladores seguían deseando descansar allí, por lo que los monjes comenzaron apilar los restos en la iglesia. Para tener una idea de lo tan alta que llegó la cantidad de huesos, en el siglo XVI uno de los monjes debió levantar seis pirámides de restos óseos para apilarlos mejor, ya que incluso la capilla comenzaba a quedar chica.
A causa de esta razón en el siglo XIX, más exactamente en 1871, el Príncipe de Schwartzenberg, preocupado por la cantidad de huesos en el lugar, contrató a Frantisek Rindt, un afamado artista local, para que viera como mejorar el lugar respetando a la vez el deseo de las personas que decidieron que sus restos descansasen en el lugar. Frantisek, entonces, tomaría la decisión de construir una iglesia utilizando los huesos de los difuntos, es así que nace el Osario de Kutna.

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Y volvamos a hablar un poco más sobre la medicina Medieval: Podrán decir que era poco eficiente, podrán decir que era rústica, incluso hasta podrán decir que era inútil… lo que nunca van a poder decir es que no era sincera!. Hoy nos acostumbramos a los médicos que dicen el problema con cuenta gotas, o lo camuflan con tecnicismos -bueno salvo los que cayeron en ése tal “efecto House”-.. En el Medioevo eso no pasaba, sino miren éste “manual médico” que trata sobre sobre tratamiento de hemorroides y gota. Aqui podemos observar, con un tanto de terror, como al paciente además de “operarlo” a la par un cura le da la hostia y lo encomienda a los cielos.. eso es como decirle “bueno! estás en el horno”.
Nota: El manual corresponde a una miniatura Inglesa del Siglo XI utilizada como muestrario en la Escuela de Medicina.
Nota 2: Me deja atónito la cara de placer que tiene el tipo al que le están tratando las hemorroides mientras le provocan una catarata de sangre…
Hoy en día estamos acostumbrados a pensar que las máscaras de gas fueron inventadas durante la Primer Guerra Mundial, después de todo son las únicas imágenes que vemos de personas utilizando máscaras para protegerse de gases nocivos. Sin embargo, estas datan de mucho antes, nada más y nada menos que de la Edad Media, aproximadamente del siglo 16. Su origen y creación es incierto pero sí sabemos que varios doctores, desconcertados por los causantes de la Peste, comenzaron a buscar maneras de tratar a sus pacientes y a la vez protegerse de algún modo. Estos profesionales teorizaban que la Peste era transportada por un “aire maligno” que se apoderaba del sistema respiratorio de la victima y posteriormente de todo su cuerpo. Con esto en mente no nos sorprendemos al saber que no pasó mucho tiempo hasta que algún vivo comenzara a vender “repelentes anti Peste”… que en realidad no eran nada más que perfumes de olor muy fuerte. Es así que llenando un pomander con “repelente”, que se introducía en el pico de una mascara fabricada de roble y forrada en metal, muchos médicos creían estar a salvo de la Peste al poseer una máscara que filtraba el aire contaminado del aire limpio…. por supuesto que luego morían como ratas ya que esa confianza extra que les otorgaba llevar puesta la máscara hacía que no tomaran todas las precauciones que tomaban cuando no la utilizaban.
Nota: Un pomander es una decoración originada en Francia que consiste de un pequeño frasco metálico con orificios en el cual se depositan perfumes y aceites aromáticos.
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