El Palio di Siena, la carrera medieval que aun se festeja

1026_1.jpegEl Palio di Siena es uno de los más bellos eventos tradicionalistas que se pueden presenciar. Una de las últimas carreras de caballos enteramente al estilo y usanza medieval y ciertamente la más grande en cantidad de festejos y número de asistentes de todas.

De color llamativos y mucha adrenalina la festividad es festejada sólo dos veces al año, y se caracteriza por hacer volver a la ciudad al pasado adornándola con bellos vitrales, escudos y decoraciones dignas del más rampante y valiente caballero de la corte. La misma tiene origen hacia los siglos XII y XIII y su objetivo era el simular batallas. Simulación que muchas veces terminaba en tragedia cuando algún arquero erraba su tiro. Posteriormente, con el pasar de los siglos, y más especialmente cuando la ciudad fue seccionada, el festejo se iría transformándose gradualmente en la carrera que es hoy día.

Los miles de asistentes a la carrera la esperan con ansías durante meses, ya que es uno de los eventos más famosos de la ciudad y que, para fortuna de los comerciantes, atrae a miles de turistas al año. Horas antes de comenzar, los mismos llegan a los terrenos de la Piazza del Campo para poder estar lo más cerca posible de las primeras filas. Todos, esperando a que el cañonazo disparado desde el edificio del Palazzo Comunale de inicio a la fiesta.

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Lo más atractivo del festejo es que no solo la decoración es medieval, sino que su estilo también no ha cambiado en lo más mínimo. Cada jinete pertenece a una de las 17 “contrades” o secciones de la ciudad, y compite por estas. El ganador, entonces, hará ganadora a su comuna y la misma realizará durante semanas todo tipo de festejos y banquetes populares. Razón por la cual, todo el mundo posee gran interés por ver a su jinete triunfar -y éste también lo desea ya que los premios son muy abultados-.

La turbulenta historia del texto perdido de Arquímedes

Examinación del palimpsesto de ArquimedesSi escuchásemos una historia la cual nos cuente acerca de la pérdida de varios tratados no conocidos de uno de los más grandes genios de la historia, los cuales, tras permanecer abandonados durante siglos en una polvorienta y antiquísima librería de monasterio, terminarían siendo confundidos por textos sin importancia y la tela sobre la cual descansaba su tinta lavada y reciclada, para transformarlo en un libro de oraciones durante otra inmensidad de siglos, sólo siendo redescubierto en el s. XX y vuelto a perder en la Primer Guerra Mundial para volver a ser reencontrado en Francia en los años 30, donde permanecería durante casi siete décadas nuevamente olvidado y se hiciera público sólo hasta que un millonario filántropo lo adquiriera para donarlo a la ciencia, y, cuyos contenidos, hoy en día han sido recuperados utilizando la más moderna técnica de inspección por rayos X y luz ultravioleta, pensaríamos que se trata sólo de una bonita historia de ficción. Sin embargo, en un juego descarado en el que logra demostrar su potencial, la realidad nuevamente pudo superar la más inquieta mente literaria y ha entramado una historia sin igual.

Este es el palimpsesto de Arquímedes, una serie de tratados matemáticos cuya historia de extravíos y encuentros es simplemente sorprendente. Arquímedes no sólo fue un personaje excéntrico, sino que además fue un genio matemático, un creativo ingenioso y un físico adelantado a su época, sino que además, y a pesar de su lejanía temporal, es uno de los nombres más reconocidos de la ciencia en la actualidad. A lo largo de su vida compiló varios tratados y escritos monumentales que abrieron las puertas a nuevos tipos de construcciones, metodologías industriales y nuevas maneras de entender la naturaleza. De estos tratados, siete, de los mismos dos totalmente desconocidos, serían olvidados víctimas de la turbulencia social y las guerras de su época.

Analisis del palimpsesto de ArquimedesPasarían 13 siglos (s. X dC), en los cuales su textura se carcomería casi al punto de lo ilegible. En este pésimo estado, por un capricho del destino, serían reencontrados por un monje escriba que, al reconocer la obra como un trabajo de importancia antigua, la copiaría exactamente palabra por palabra, no en papiro como en los tiempos de Arquímedes, sino a una nueva tecnología de la época, es decir, libros cuyas hojas eran hechas con parches de tela a partir de vientre animal. Desafortunadamente, la difusión de la obra reencontrada no se haría notoria, y la nueva copia parecería condenada a correr el mismo destino que el trabajo original, quedando dos siglos guardada en el olvido y acumulando polvo. No obstante, en el siglo XII monjes quienes, desafortunadamente en el apuro de buscar libros incompletos o con muchas copias, con el fin de reciclar el parche de escritura de los mismos para crear palimpsestos -libros confeccionados a partir del material reciclado de otros libros-, pasaron por alto la importancia del tomo que iban a borrar.

A diferencia de un guión de Hollywood, donde el ítem de importancia es salvado a último momento, los tratados perdidos de Arquímedes serían lavados borrando así su contenido sin interrupción alguna. Una vez lavados y doblados, los parches pasarían a formar un libro de oraciones, y la obra final de Arquímedes parecería haberse perdido para siempre.

El descubridor del Palimpsesto de ArquimedesDe dueño en dueño el libro iría pasando, hasta que en 1906 sería hallado por el filólogo danés Johan Heiberg -derecha-, quien, mientras estudiaba el libro en Constantinopla publicó las primeras fotografías del mismo. Pocos años después sería traducido por el gran historiador, matemático, aventurero y clasicista Sir Thomas Heath -a quien pronto le dedicaré algún artículo-. Esta traducción, aunque muy fragmentada al no contar con la información brindada por la tecnología actual, permitiría reeditar la obra del genio de Siracusa 23 siglos después de su muerte. Increíblemente el libro volvería a desaparecer con la Primer Guerra Mundial, para reaparecer en una colección privada de un coleccionista francés quien había conseguido el texto al rededor de la década del 30 de manos de un mercader en Estambul. Así continuaría guardado en esta colección durante la mayor parte del siglo XX, hasta ser comprado el 29 de Octubre de 1998 por un multimillonario filántropo quien, en vez de mantenerlo en su colección personal, lo daría al Walters Art Museum para que se realice un estudio a fondo y comprensivo del mismo.

Los contenidos
Aproximadamente 7 tratados desconocidos -totalmente o en parte- de Arquímedes fueron encontrados, incluso, un rompecabezas geométrico, junto a un discurso de Hipérides y copias de otros textos ya conocidos de varios autores. De éstos tratados El Método es el de mayor importancia, ya que es completo y único al palimpsesto además explicando varios de los resultados matemáticos que Arquímedes había demostrado pero nunca explicado. Incluso, algo que dejaría boquiabiertos a los investigadores, es el que Arquímedes lograra resolver problemas para los que hoy en día se requeriría utilizar cálculo integral -métodos desarrollados 2 mil años después de la muerte de Arquímedes por Newton y Leibniz-.

En lo que a geometría respecta, el palimpsesto ha demostrado que Arquímedes se encontraba un nivel 500 años avanzado a su época, de hecho, el mismo Heath planteó con dolor “qué hubiese sido del avance científico humano de no haberse perdido la obra”, ya que algunos de los tratados hallados y únicos a esta obra, como Cuerpos flotantes y Método de los teoremas de mecánica eran realmente joyas dignas de estudio comprensivo.

Enlaces relacionados
Cómo se realizan los estudios con rayos-X sobre el palimpsesto
Página del Walters Art Museum sobre el palimpsesto

Propaganda de antaño I - Vlad y la sangre como arma más filosa que una espada

Vlad III Draculea, y la propaganda sangrienta
Vlad-DraculaeEn mi opinión Vlad es, en Europa Occidental y por extensión Estados Unidos y América, una de las personas peor entendidas de la historia. Quizás por la fama un que Stoker y la exageración en general supieron darle. Sin embargo, en Europa del Este, y sobretodo Rumania y Hungría, Vlad es recordado como un héroe y un estratega que los salvó de la conquista. Su historia es tan caótica como interesante. De joven fue entregado por su padre a manera de “señal de buena voluntad” a los otomanos, éstos lo humillaron a tal punto que creyeron tenerlo subyugado, sin embargo, el mayor dolor de Vlad, no era la humillación misma, sino el que su padre hubiese traicionado el juramento de la Orden del Dragón, el cual prometía defender a los territorios de la familia de la conquista otomana. Fue así que cuando los otomanos conquistaron la región de Valaquia lo pusieron en el trono como príncipe vasallo. Sin embargo, una serie de convulsiones internas de la región destronaron a Vlad a menos del año y éste, que de marioneta otomana no tenía ni un pelo, en una serie de inteligentes movidas políticas no solo se rehizo con el trono de Valaquia, sino que también se acercó a los poderosos húngaros, enemigos de los otomanos y quienes en, en 1451, habían recapturado Serbia de manos de éstos. Transcurriría la década y para finales de los 50s, en 1459 y 1460 respectivamente, Vlad dejaría de pagar tributo al Imperio Otomano y reafirmaría finalmente su alianza con Mathias Corvinus de Hungría.
Los otomanos, ya bajo el mando de un viejo conocido de Vlad, el Sultán Mehmed II, decidirían impartir un castigo ejemplar a la población local con el fin de demostrar a otros estados vasallos que los levantamientos no serían tolerados. Vlad sabía que los otomanos no exageraban, como ejemplo existía Constantinopla, la cual pocos años atrás, en 1453, había sido conquistada por éstos, y los castigos a la población fueron extremadamente duros.

Y comienza la propaganda sangrienta que da origen a la leyenda
Vlad Para 1462 los otomanos habían amasado un ejército aproximadamente tres veces superior al de Vlad y mucho mejor equipado, razón por la que entraron en Valaquia y prontamente dominaron su capital, Târgoviste. Si el haber estado prisionero durante su juventud le sirvió de algo, fue el hecho de conocer fuertemente las costumbres y el pensamiento de sus enemigos. Por lo que se valdría de la guerra de guerrillas para atacarlos. Esto lo concretaría ejecutando todos sus ataques por la noche, sin prácticamente actuar o aparecer de día, y los mismos los repartiría en pequeños grupos de hombres. Muchas veces vestidos como otomanos infiltrándose en sus campamentos y causando estragos. Esto, según el cronista polaco de la época Jan Dlugosz, llevaría a que los otomanos se intranquilicen, llegando a crear toda seríe de leyendas al rededor de Vlad sobre “su amor por la oscuridad”. No obstante, lo que más amedrentaría al enemigo serían los empalamientos. Ya que, por costumbres de la época, Vlad solía empalar, en lugares altos y a la vista, a los distintos contingentes otomanos capturados. Tal fue su utilización de dicha metodología que todo tipo de leyendas a su alrededor sobre su gusto por la sangre se comenzaron a formar. Sobretodo ya que Vlad explotaba esta técnica al máximo, por ejemplo, antes de invadir una ciudad o poblado que pudiese representar oposición fuerte, solía empalar a varias personas arreglando las estacas en distintas figuras geométricas, una de sus formas preferidas era en círculos concéntricos. Incluso, varios panfletos y manuscritos medievales, como el que pueden ver a la derecha, ilustraban a Vlad disfrutando de los empalamientos mientras comia.

El resultado de la propaganda sangrienta
Vlad-2 Este accionar a Vlad le sirvió para ganar la guerra ya que eventualmente los otomanos abandonaron la región. Por ejemplo, uno de los eventos más registrados de esta campaña. tuvo lugar en Octubre del 62, cuando un contingente de soldados Otomanos se negó a cruzar el Danubio al toparse con miles de cuerpos podridos clavados a estacas en los bancos del rio. E incluso el mismo Sultán Mehmed II quien al llegar a Târgoviste vio desde las colinas distintas figuras geométricas de estacas en las que, según dicen los registros otomanos, había entre 15 mil a 20 mil hombres pudriéndose. Acto seguido Mehmed II se asqueó y volvió a la recientemente conquistada Constantinopla.

Si bien su accionar durante la guerra fue excesivo, su oscura fama nace a partir de sus brutales acciones tiempo después contra los Boyardos, la clase aristocrática local responsable de la muerte de varios de sus familiares y conspiraciones en contra de los principes de Valaquia. Además, su profundo odio hacia los mercaderes e inmigrantes sajones, a quienes los Valaquios consideraban como parásitos, hizo que siglos más tarde Stoker e Inglaterra se las cobraran haciendo famosa la leyenda del Conde Drácula.

“Le costó un ojo de la cara”

Archivado en: Historia, Medioevo
Si hay algo que me gusta casi tanto como la Mitología Griega es la Mitología Nórdica. Sus historias, si bien carentes de la poesía, lírica e iluminación que Grecia supo darle a su religión, poseen una fuerza interna y un carisma único. Aventuras y acontecimientos dignos de leyendas épicas encapsulados en todo tipo de consejos para la vida cotidiana.

Hoy vamos a ver cómo fue que Odín perdió su ojo y, paradójicamente, ganó el conocimiento infinito al hacerlo.

OdinUn día como cualquier otro, Odín, fue a buscar a sus hermanos por las praderas de Asgard, sin embargo, pasaron las horas y la búsqueda no dio sus frutos. Acongojado, montó su poderoso caballo, el brioso Sleipner, y se dirigió al territorio de su amigo y consejero Mimer. Mimer era tan sabio y prudente como particular. Este, único en su tipo, era una enorme cabeza sin cuerpo, que en el pasado había pertenecido a un gigante. Postrado e incapacitado de moverse, no obstante, era el guardián de la Fuente de Mimer, una fuente cuyas aguas poseían la sabiduría del universo y a la cual Mimer cuidaba celosamente de cualquier intruso. Si bien no podía moverse, sus gritos eran tan poderosos que podían matar a cualquiera.

Al llegar a la fuente Odín había acumulado gran preocupación pensando en el destino de sus hermanos, por lo que  increpó a Mimer para que le permitiese beber un sorbo del agua de la fuente y así conocer la ubicación de sus hermanos. Pero Mimer, tan viejo como sabio se negó rotundamente. Odín, aun más preocupado, le preguntó por qué la negativa, a lo que Mimer replicó que en la vida, se debía de ser precavido, y, cuestionando a Odín quien se encontraba parado a un lado con un semblante entristecido, qué pensaba que pasaría si él, Mimer, le permitiese a cualquiera que llegase con un problema tomar agua de la fuente. Simplemente, cada uno sabría su destino, por lo tanto el destino ya no tendría importancia alguna y lentamente el mundo dejaría de funcionar. ¿Para qué hacer algo si ya se sabe de antemano que pasará?

Odin-medOdín, ante tan sabia réplica, quedó atónito, y murmurando para si mismo dijo “Daría un ojo por un sorbo”, la cabeza del gigante, que lo que tenía de sabio lo tenía de aburrido, algo lógico dada su situación, respondió: “¿Darías un ojo? trato hecho”.

Odín palidecería al punto del estupor. Sin embargo, tras reflexionarlo, arrancaría uno de sus ojos del zocalo y, deseando no pensar en lo que acababa de hacer, lo arrojaría a la fuente. Este, tras dar unos giros en el agua, caería hasta depositarse en el fondo de la misma. Desde ese mismo día Odín se convertiría en el ser más sabio del universo, siendo capaz de ver adalente y atrás en el tiempo y conociendo las consecuencias a todas y cada una de las acciones.

¿Cuál es la moraleja? A veces, por más que nos duela y nos cueste, deberemos sacrificar cosas muy valiosas a nosotros para ganar algo aun mejor.

Por cierto, de aquí viene la frase “Le costó un ojo de la cara”

El turbulento y casual origen de la letra minúscula

La letra minúscula es un invento relativamente moderno. Durante la edad clásica, es decir Roma, todos los escritos eran realizados en lo que hoy conocemos como mayúsculas o letras capitales. Su diseñó, refiriéndonos a las capitales romanas, era perfectamente simétrico, y correspondia a una geometría euclidiana.

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Letra capitál romana. Su diseño estaba basado en la geometría euclidiana

 Así se mantendrían durante muchos siglos, hasta que Ealhwine, un estudioso y poeta de York, Inglaterra, fuese invitado por legendario Carlo Magno a formar parte de su Corte Real. Durante su estadía en dicha Corte, sería participe del período de bonanza e iluminación conocido como el Renacimiento Germánico o Renacimiento Carolingio. Allí gradualmente tendría acceso a material de manuscritos de mejor calidad e instrumentos de escritura más avanzado como lapiceras de carga frontal. Esto lo llevaría a desarrollar la “minúscula Carolingia”, un tipo de letra más pequeña y redondeada que permitía escribir de la manera que hoy denominamos cursiva minúscula. Si bien su uso se haría popular entre la gente culta, este se abandonaría en el siglo XI. La misma, a su vez, estaba basada en la cursiva romana, o tipografía Uncial -un ejemplo de cursiva romana lo pueden ver en la inscripción de las Tablas de Vindolanda,- un tipo de cursiva desarrollado casi a finales del Imperio Romano Occidental con la llegada del papel vitela, el cual, al ser más suave, requeria ángulos más agudos en comparación al papiro. Ealhwine, en la Corte  Carolingia, contaria con el material de escritura más suave y perfecto de su tiempo, el papel vitela uterino, hecho con las pieles de animales recién nacidos.

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El manuscrito de Freising (s. X) es uno de los más bellos y exquisitos ejemplos de minúscula Carolingia.

Durante el siglo XV, renacentistas italianos pertenecientes a Venecia, buscando revivir la grandiosidad de la Edad Clásica y a su vez desarrollar una tipografía para su república, confundirían manuscritos Carolingios con trabajos romanos, y así difundirían la minúscula Carolingia, a la cual denominaron como lettera antica, por toda Europa pensando que ésta era la cursiva romana  A partir de este punto se comenzarían a utilizar a las mayúsculas para marcar el comienzo de un párrafo y las minúsculas para el texto en general. Si bien con el tiempo descubrirían el error, la minúscula, al ahorrar espacio de texto, algo considerable en esa época dado el costo de los materiales de escritura e impresión, y el hecho de permitir escribir más rápido a mano, haría que la lettera antica sobreviva y se popularice cada vez más. Eventualmente la imprenta llegaría a Italia, primero a Roma, pero luego se establecería en Venecia el mayor centro de impresión de libros del mundo. La cursiva Veneciana, descendiente de la lettera anticua,  gradualmente se iría adaptanto a los patrones de las imprentas, y así, popularizando cada vez más la utilización de la minúscula ya que permitían un gran ahorro de tinta al sólo ocupar medio carríl. Gracias al trabajo de Nicolas Jenson  y otros imprenteros famosos, entre ellos especialmente el del letrista del s. XVIII Giambattista Bodoni, ésta iría evolucionando hasta llegar a la tipografía Gracia (serifas), que es la que aun utilizamos hoy en día y la cual forma la base de las romanas modernas (Times, Garamond, et cetera).

Bodoni
Gracias al trabajo de Bodoni, llega la tipografía moderna.

Por supuesto que las distintas sub culturas europeas no se podrían de acuerdo cuando utilizar minúsculas y cuándo no.Es así, que recién a principios del siglo XVIII, comenzaron a nacer las primeras “guías de estilo” en relación al uso de mayúsculas y minúsculas. No obstante, cada cultura las impuso de manera distinta, por lo que en las lenguas romance las mayúsculas se utilizan al principio de nombres, palabras después de un punto y comienzo de párrafos; mientras que, en el otro extremo, los alemanes utilizan las mayúsculas además para marcar el comienzo de todos los sustantivo.

El acero de Damasco, un misterio del pasado

Durante los siglos X al XVIII en la región de Damasco -Siria- se produjo una aleación para espadas y armas cuya calidad la convertiría en leyenda. No obstante, el hecho de que en el presente no se sepa a ciencia cierta cómo se forjaba, la ha convertido en uno de los mayores misterios de la historia de la ciencia, ya que estudios recientes han demostrado la presencia de nanotubos en su estructura.

Verdadero khanjar persa con hoja de acero de Damasco (Click para ampliar)Duro y a la vez flexible, de una calidad tan soberbia que llegaba a rebanar las espadas europeas y mongoles portadas por los distintos ejércitos que invadían la región, el acero de Damasco resultó víctima del secreto y recelo con el que los herreros que lo producían guardaban su receta. No era para menos ya que además de ser una ventaja formidable en el campo de batalla, la aleación era una mina de oro para quienes la producían. Durante las Cruzadas e incluso la gigantesca invasión mongol a Medio Oriente en el siglo XIII, nobles y generales de ambos bandos pagaban fortunas por estas piezas. Montos que no solo se justificaban por la verdadera calidad excelsa de dicho acero, sino que además eran alimentados gracias a la gran cantidad de “mitos y leyendas” que existían a su alrededor. Se llegaba a decir desde que su filo era tan agudo que era capaz de rebanar una lámina de seda sólo dejándola caer sobre el mismo; y hasta que llegaba a cortar rocas sin perder su filo.

Si bien, como mencionamos, se cree responsable al gran secreto con el que se mantenía su fabricación, otras teorías sobre la pérdida de la técnica indican que posiblemente el principal factor haya sido la caída en desuso de la misma, tras que el agotamiento de los yacimientos ricos en tungsteno de la región impidiera su fabricación y así la posibilidad de pasar el conocimiento a nuevas generaciones -debemos tener en cuenta que en el pasado muchas veces las recetas no se escribían o anotaban con el fin de evitar su robo o copia, sólo siendo transmitidas por vías de la experiencia de mentor a alumno-.

La técnica
Nadie sabe a ciencia cierta la técnica exacta, pero un estudio realizado en la Universidad Técnica de Dresde, Alemania, en el cual se utilizaron rayos X y microscopía electrónica, ha dejado atónita a la comunidad científica al demostrar que efectivamente el acero de Damasco presenta nanotubos de carbono y otras nano-estructuras en su composición. Hoy día estas particularidades en aleaciones y compuestos modernos son producidas industrialmente mediante la utilización de complejas técnicas desprendidas de la industria aeroespacial. -nota: si desean leer sobre estos estudios es muy interesante el artículo publicado en Nature en Noviembre del año pasado, desafortunadamente está en inglés-.

Imagen de microscopía electónica realizada a una hoja rica en carbono de acero Damasco (Click para ampliar)Pero dejando los estudios modernos de lado y hablando de su posible origen, hoy se sabe que la técnica se originó entre el siglo III y el I antes de Cristo en la India. Dicha técnica fue la primera en refinar una aleación utilizando un catalizador para remover las impurezas. Consistía, tras obtener un acero rico en carbono, en refinarlo utilizando un vidrio especial el cual elevaba a la superficie de la masa en caliente las impurezas, dejando en el centro un acero mucho más puro. La técnica iría viajando con los mercaderes y las tribus que, a causa de las guerras, eran desplazadas hacia el oeste. Una vez en Medio Oriente, al rededor del siglo IX DC, la técnica sería refinada y mejorada gracias a los extensos conocimientos en metalurgia de la región, dando como resultado el mejor acero para espadas de la historia.
Esta teoría ha ganado mucha fuerza ya que también explicaría el surgimiento del acero de bulat fabricado en tiempos medievales en Rusia. El bulat no solo presenta características muy similares al de Damasco, sino que además, tras estudios arqueológicos, se pudo trazar su origen a Persia -pulat significa acero en persa- y de allí a la región de Samanalawewa, uno de los lugares en Asia donde se practicaba la técnica de la cual desciende el acero de Damasco.

Un caso de por cierto relativamente similar al Fuego Griego.

El asombroso castillo octogonal del monte

Construido en la regíon italiana de Puglia por Frederick II, emperador del Sacro Imperio Romano a mediados del 1200, el Castel del Monte es una joya arquitectónica y de la ingeniería bélica. Su singular diseño no es un capricho de la estética sino, como pueden leer más abajo, es una respuesta al nuevo tipo de armamento que comenzaba a surgir en el último periodo de la edad media: los cañones.


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En el pasado, estaba decorado con hermosos frescos y mármoles en toda su superficie. Desafortunadamente nada de esto se conserva hoy día. Tanto lujo ha llevado a creer a algunos historiadores que esta fortaleza no tenía como fin último la guerra, sino que servía principalmente como morada de descanso para el emperador y su esposa.
              
   
La pólvora y los castillos
Con el advenimiento y utilización de los cañones a finales de la Edad Media, los castillos debieron ser modificados para adaptarse al nuevo y mortífero tipo de armamento. Es así que tras varias pruebas y errores los ingenieros de los distintos reinos comenzaron a realizar una serie de cambios fundamentales en los esquemas de las fortalezas. Entre estos cambios, el más importante y notable, consistió en la eliminación de las murallas planas y rectangulares. Esto reducía muy eficientemente la posibilidad de concentrar el fuego de los cañones en un punto específico de la muralla, dispersando así el poder de fuego del enemigo. Dicho cambio tuvo un efecto sorprendente en la estética externa de los mismos, ya que las nuevas construcciones abandonaban la típica forma rectangular o cuadrada, y comenzaban a tomar una formas más curvadas e incluso, en los diseños más avanzados, de estrella. Al mismo tiempo, se incrementó la capacidad de flanqueo por parte de los defensores al emplazar largas torres salientes en las zonas de las murallas más propensas a caer ante el fuego de artillería. Un ejemplo de lo dicho puede ser visto (izq a der) en los castillos de Sarzana -Italia s. XIV- y Deal -Inglaterra s. XVI- más curvos y reducidos en tamaño.
         
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Gradualmente los castillos cambiarían tanto que dejarían de ser castillos, y pasarían a ser lo que hoy en día conocemos como fuertes. Ya para el siglo 16 los castillos no eran citadelas sino que pasaron a ser más que nada puestos de artillería en puntos estratégicos. El combate de castillos sería finalmente acabado por Napoleón, y su estrategia de movilización rápida, que volvía a las fortalezas obsoletas. En este artículo pueden leer un texto del mismo Napoleón sobre el tema.

… Y como el algoritmo que se encarga de seleccionar los “temas relacionados” tiene una idea muy rara de lo que significa que algo esté relacionado :lol: les dejo dos artículos que sí están relacionados:
- La isla de la Muerte
- La abadía de San Miguel

PD: A ver si alguien me saca de la duda. En español, ¿se dice “octogonal” u “octagonal” ?

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