Category Archives: Religiones y mitología

Giuseppe Ferlini, el mercenario italiano que demolió 40 pirámides

En muchas de las tumbas egipcias y de las culturas del Nilo, como el Reino de Kush, generalmente se solían dejar tesoros y alimentos para ser utilizados por la fuerza vital que al morir abandonaba el cuerpo, fuerza que en Egipto se solía denominar como el ka. Además del ka también existía el ba, la cual era la esencia de la persona y permanecía unida al cuerpo físico (el khat) tras la muerte. Muchos de los ritos funerarios de las culturas del Nilo estaban orientados a liberar el ba para que este se una con el ka y así formar el akh. Si lo anterior no se cumplía entonces el difunto entraba en un estado de se-akh, un fantasma perdido entre dos mundos. Si bien lo anterior variaba de cultura en cultura, la influencia y el dominio egipcio a través de los siglos llevó a que esta fuese la creencia reinante a lo largo y ancho del de las culturas del Nilo.

En un principio se creía que sólo el faraón, o el rey en el caso de los cushitas, tenían un ba, pero esto luego se extendió a casi toda la población. El concepto de akh ayudó a preservar las tumbas y pirámides, ya que los ladrones de tumbas temían perturbar el proceso y enfurecer a un se-akh.

(Vemos la gran cantidad de pirámides con sus partes superiores demolidas.)

Por supuesto que nada de lo anterior le interesaba a Giuseppe Ferlini, un cirujano militar boloñés de la primer mitad del siglo XIX devenido en profanador de tumbas. Si bien en Anfrix ya habíamos hablado de un sultán que intento destruir varias pirámides, la diferencia con Ferlini es que este poseía explosivos.

El médico no era alguien ya de por si con mucho honor, en un principio se había asociado como mercenario al ejército de Egipto durante la Conquista de Sudán, y tras conocer a un mercader y traficante de reliquias albanés llamado Antonio Stefani desertó en 1834 para organizar una expedición hacia la necrópolis de Meroe. Un sitio arqueológico al norte de Sudán a unos 100 kilómetros de las orillas Nilo y rico en reliquias de las últimas dinastías del Reino de Kush, las cuales debido a la influencia egipcia seguían en gran parte los mismos ritos funerarios y creencias de los egipcios. En total en el sitio se hallaban unas 255 pirámides cushitas, fácil de diferenciar de las egipcias debido a sus proporciones más alargadas.

Al llegar a Meroe el daño causado por el mercenario en busca de tesoros fue irreparable. Ferlini no eligió las pirámides a demoler al azar, sino que se basó en un catalogo realizado por el arqueólogo Frédéric Cailliaud en el que se enumeraban las pirámides en mejores condiciones. Según su lógica, si la pirámide se encontraba relativamente intacta entonces eso incrementaba las posibilidades de hallar un tesoro encerrado dentro de la estructura de la misma.

El saquedor no estaba equivocado, y esto lo verificaría cuando en el cementerio norte demolió la pirámide número 6 que era una de las más grandes e intactas de todas. En primer lugar detonó con una carga pequeña el tetraedro superior, y así con cargas más pequeñas, para evitar destruir el tesoro, fue abriendo camino a través de la estructura hasta hallar la cámara donde encontró joyas y piezas de oro y plata. Ferlini pasó los siguientes dos años demoliendo pirámides, el tesoro que fue acumulando le permitió contratar un pequeño grupo de mercenarios para su protección y volver a Italia en 1836 donde se anunció como un exitoso explorador y arqueólogo ante la sociedad.

Por fortuna, si bien la pérdida arquitectónica fue colosal, las joyas de oro y plata fueron adquiridas en 1838 por Luis I de Baviera y hoy se encuentran resguardadas en el Museo Egipcio de Berlín.

Las estatuas parlantes de Roma, un medio para descargar el descontento popular con origen en el siglo XVI

En Roma existen seis estatuas las cuales se han vuelto un símbolo y emblema de la protesta y el enojo popular. Estas se denominan como las statue parlanti di Roma, o estatuas parlantes de Roma, y permitieron a lo largo de los siglos, incluso durante las épocas de mayor represión ideológica y política de la ciudad, que los habitantes de la misma peguen o cuelguen carteles ya sea con epigramas o poemas comentando y enumerando sus descontentos y criticas hacia las autoridades o la situación social del país siempre con un tono cínico o ácido y a la vez con mucho humor.

La tradición no es nada nueva, y se remonta hacia varios siglos en el pasado llegando a haber desatado la ira de las figuras de poder más importantes de Roma a causa de los mordaces y ácidos mensajes dejados por los protestantes de manera anónima. De hecho, una las más famosas estatuas parlantes, Il Pasquino, irritó a tal punto al Papa Adriano VI en el siglo XVI que este quiso arrojarla al río. No obstante, como la misma es una estatua que se remonta a la época final del Imperio Romano y las autoridades católicas de la época no estaban seguras si se trataba de un hombre cualquiera o uno de los primeros santos ya que la estatua había sido desenterrada de pura casualidad mientras se renovaba un camino de la ciudad; el irascible Papa no pudo salirse con la suya, debiendo de conformarse con ordenar la presencia de una guardia militar permanente junto a la misma para evitar así que los sagaces críticos siguiesen dejando mensajes con críticas a la iglesia y burlas contra su persona. Hoy en día se sabe que la obra en realidad representa al rey espartano Menelao, uno de los protagonistas de La Iliada. Il Pasquino fue la primera de todas las estatuas parlantes, y con ella se inició una tradición centenaria, la cual, irónicamente, quizás nunca se hubiese popularizado si Adriano VI hubiese sabido soportar de manera más adulta las críticas.

Cada una de estas estatuas tiene generalmente un tópico en el cual se especializan. Por ejemplo, otra de las estatuas parlantes, la estatua de Madama Lucrezia, la amante del rey de Nápoles, generalmente suele sostener carteles mencionando las varias infidelidades y desfachatadas aventuras de algunos políticos italianos. Con Berlusconi Lucrezia ciertamente se hacía un festín. Así mismo, se encuentra también la estatua del Abate Luigi, también de la época final del Imperio Romano y caracterizada por sus constantes mudanzas, ya que la misma fue cambiada de lugar una docena de veces. Durante una de estas mudanzas uno de los trabajadores perdió el equilibrio y la estatua cayó al piso de cabeza, pulverizando la misma en el proceso. Desconcertados, las autoridades de la ciudad ordenaron a uno de los museos a remplazar la cabeza original de la estatua por alguna otra en su colección que no tuviese cuerpo. Por dicha razón se considera que la estatua “perdió la cabeza” y generalmente se deja en ella mensajes relacionados a la locura y problemas de juicio.

Si bien se las denomina conjuntamente a las seis como estatuas, algunas son fuentes. En total estas son: Pasquino, en la Plaza de Pasquino; Madama Lucrezia, en la Plaza San Marco; Marforio en los Museos Capitolinos; la Fontana del Babuino, en la vía del Babuino; la Fontana del Facchino, en la vía Lata y la estatua del Abate Luigi, en la Plaza Vidoni.

El sello que protegió la tumba de Tutankamón durante 3.245 años

La tumba del farón Tutankamón es una de las más raras alguna vez encontradas por los arqueólogos en Egipto. La misma consta de 5 sarcófagos en series, en los cuales se encuentran a su vez cinco altares con ofrendas y pasajes. Al ingresar al cuarto sarcófago además de las ofrendas y los cuerpos momificados de personajes menores pero cercanos al faraón e incluso sirvientes cuya tarea era la de servirle en el más allá, Howard Carter y su equipo hallaron en 1922 y tras una seguidilla de problemas tanto técnicos como económicos durante el principio de su expedición una gran compuerta la cual había permanecido escondida por miles de años. La misma aseguraba el ingreso con un singular sello puesto por los sacerdotes encargados de los ritos funerarios y el cual permaneció intacto por 3.245 años. El mismo constaba de una cuerda anudada y un sello de arcilla conteniendo la figura del dios chacal Anubis. Patrón de los embalsamadores y dios de la muerte,

El hallazgo fue espectacular. Si bien los sarcófagos anteriores fueron explorados con anterioridad en dos oportunidades e incluso los dos primeros de la serie saqueados en el pasado, la puerta de acceso al sarcófago de Tutankamón fue protegida por una serendipia del destino. Parte de la tumba de Ramsés IV, la cual se encontraba en el nivel directamente superior a la de Tutankamón, colapsó y ocultó con sus escombros la puerta de acceso. Tras remover los escombros, Carter rompió el sello e ingreso al quinto y último sarcófago encontrándose con el tesoro egipcio más espectacular de todos los tiempos; todo quedando capturado por la lente del fotógrafo de la expedición, Harry Burton.

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La sociedad secreta de los Duk-Duk

El pueblo de los Tolái posee una de las formas de gobierno y administración de castigos más interesantes y únicas en el mundo. La justicia, las decisiones importantes y decisiones que afectan a la comunidad son tratadas en una sociedad secreta donde las danzas y las discusiones se mezclan de manera indivisible. Durante siglos los rituales, trajes y costumbres de la sociedad Duk-Duk fueron mantenidos en el más absoluto secreto, incluso bajo la pena de muerte ante la menor indiscreción. Ésta celosía por mantener todo dentro de la sociedad llegó a su ápice cuando las fuerzas del Imperio Británico llegaron a Papúa Nueva Guinea y comenzaron a inmiscuirse en los asuntos de las culturas nativas de las islas.

Por supuesto, el hecho de que los adultos tolái se reuniesen en secreto y, según testigos, vistiesen trajes extraños con los cuales realizaban distintas danzas en lo profundo de las islas alertó a las autoridades coloniales quienes veían en éstas actividades una amenaza a su control sobre las islas. Por dicha razón tomaron a los tolái como una amenza seria y enviaron investigadores para determinar qué ocurría durante esas reuniones secretas.

Los investigadores finalmente lograron traer luz sobre la sociedad Duk-Duk, en ésta, miembros de la sociedad vestían dos tipos de trajes y máscaras distintas: los duk-duk utilizaban máscaras sin rostro, que según las creencias de los isleños atraían espíritus masculinos; y los tubuan utilizaban máscaras con grandes ojos y finas bocas alargadas, las cuales creían lograban atraer espíritus femeninos. Vestidos con dichos trajes, entonces, danzaban para así ser “poseídos por los espíritus de sus ancestros” mientras que los jefes de las tribus discutían la necesidad de impartir castigos a ciertas personas que habían roto la ley entre otras decisiones y medidas. Una vez terminada la danza, los chamanes daban el visto bueno confirmando la posesión y es aquí donde el aspecto cultural y sociológico más interesante de la sociedad tenía lugar. Tanto los duk-duk como los tubuan ahora actuaban bajo la influencia del espíritu que los poseía, por lo que no se podía culpar a la persona de carne y hueso por las acciones que cometía durante su estado de posesión. Es así que éstos recorrían las islas “administrando justicia” y las sentencias previamente establecidas por los jefes tribales durante el ritual. Muchas veces la sentencia podía llegar a ser la muerte. Sin embargo, como el verdugo no era dueño de sus acciones, según los chamanes al menos, éste no podía ser culpado por el asesinato o sentirse culpable por el mismo.

Más allá de los intentos coloniales por destruir la práctica y sobretodo las misiones cristianas que prácticamente borraron y reemplazaron las culturas nativas de Papúa Nueva Guinea, la sociedad Duk-Duk aun sobrevive al día de hoy, aunque a duras penas y más como una atracción turística que como ente de gobierno y justicia, ya que la mayoría de los tolái son cristianos y no aprueban los rituales de posesión.

Cómo la última tribu sin influencia externa del océano índico logró sobrevivir al tsunami del 2004

Los sentineleses son una de las últimas tribus sin contactar en nuestro planeta, y la última del Océano Índico sin ningún tipo de contacto alguno, su idioma permanece sin clasificar y es completamente distinto al de sus vecinos más cercanos, los jarawa, su sociedad está basada en la caza, la pesca y la recolección de plantas y nada es sabido sobre sus mitos y leyendas. De hecho ni siquiera sabemos cómo se llaman a si mismos, ya que el gentilicio de sentineles proviene del nombre de la isla en la que habitan, bautizada como isla North Sentinel por los británicos. Isla perteneciente al grupo de islas ubicadas en la bahía de Bengala conocido como islas Andamán, donde en cada una habitan distintas tribus.

Junto con los ya mencionados jarawa, habitantes de la isla Adamán del sur y cuyo contacto con los extranjeros se limita a intercambiar objetos, los sentineleses son la tribu más aislada de la región. Si bien en un momento podríamos llegar a pensar que tal aislamiento es un cruel destino, sólo basta con ver lo que ocurrió con los onges, habitantes de la isla Rutland, quienes fueron asimilados hace ya más de un siglo y cuya sociedad ha colapsado por completo, necesitando de subsidios del gobierno de la India para sobrevivir y cuya población es casi siete veces menor en comparación a los tiempos anteriores a la asimilación.

Ésta falta de contacto es la razón por la cual en el 2004, año en el que tuvo lugar uno de los peores terremotos y tsunamis en la historia moderna, con más de 230 mil muertes y cientos de miles de heridos, el gobierno de la India pensó que lo peor había ocurrido con los sentineleses y los jarawa ya que sus islas se hallan relativamente cerca del epicentro y en el curso de la ola. Sin embargo, tres días después de ocurrida la tragedia, cuando la guardia costera envió helicópteros a investigar que había sido del destino de éstos pueblos, los guardacostas no tardaron en avistar a un sentineles, quien desafiaba al helicóptero apuntándole con su arco.

Aliviados y asombrados, inmediatamente se dirigieron hacia la isla de los jarawa, más abiertos al contacto. Allí descubrirían algo asombroso, ni un sólo jarawa había perecido durante el tsunami. Con un contacto reducido y poca confianza hacia los extranjeros, llevó cierto tiempo descubrir cómo fue que ambas tribus lograron salvarse de la ola. Ésta poca confianza por parte de los jarawa es comprensible, antiguamente una cultura pacífica fueron diezmados por los marinos británicos, quienes utilizaron su isla como base de aprovisionamiento disparando a cualquier jarawa que se acercase sin mediar palabra alguna. Los tiempos modernos no han sido mejores, en 1999 una epidemia de sarampión, llevado a la isla por un oficial del gobierno de la India, causó la muerte del 10% de la población jarawa.

Descifrar éste acertijo fue la tarea de Sophie Grig y los investigadores de Survival International, quienes establecieron contacto con varios jarawa hasta contactarse con Ashu, un jarawa capaz de comunicarse en hindú y acostumbrado al contacto con extranjeros. Éste les relataría la historia sobre cómo, cuando sintieron la tierra temblar, inmediatamente fueron a ver a los pescadores de su tribu, quienes le comunicaron a los jefes que el “mar había desaparecido” (un efecto común de los tsunamis es que antes de la ola receda el nivel de agua en la costa considerablemente). Sabiendo a partir de canciones que se pasaron de generación en generación que cuando la “tierra se enoja” y “el mar desaparece” la tribu debe esconderse de los espíritus de la tierra en el bosque de Balughat, el cual es el punto más alto de su isla, fue entonces que toda la tribu corrió hacia dicha aérea, quedando así completamente a salvo cuando la ola golpeó la isla.

Tras entrevistar a los onge descubrirían un mismo patrón, no en una canción, sino en un cuento muy importante en su cultura, el cual relata una historia en la cual la tierra tiembla y luego una pared de agua viene a llevarse a los pobladores. Razón por la cual intuitivamente 96 Onge se salvaron del tsunami al sentir el terremoto y correr hacia la parte más elevada de su isla.

En efecto, fue la tradición oral y las canciones de sus ancestros lo que salvó a éstas tribus despectivamente consideradas como primitivas por muchos.

Nota: reemplazada la palabra instintivamente por intuitivamente.

El hombre que se salvó de la horca ante un tribunal de cazadores de brujas admitiendo que era un hombre lobo, pero eso sí, al servicio de Dios para matar brujas

No hay nada más fascinante y entretenido que las historias de personajes carismáticos y con mucho pensamiento lateral que se salvan a si mismos o a otros de las situaciones más difíciles y peligrosas no con el uso de la fuerza bruta sino gracias a su audaz lengua, y Thiess, un curandero que vivió en Livonia en el siglo XVII es el mejor ejemplo de ésto.

Los licántropos, u hombres lobos, son una parte fundamental de las culturas germánicas, eslavas, escandinavas y bálticas, en el pasado ya habíamos hablado del hombre lobo de Ansbach, una leyenda que resultó ser cierta, aunque no se trataba de un ser mitológico per se sino más bien de una jauría hambrienta de lobos que diezmó un pueblo en el 1685 y eso causó una histeria masiva.

Nuestra historia también tuvo lugar a finales del siglo XVII, más precisamente en 1691, y esto no es casualidad, ya que durante este período la transición de los poblados en pequeñas ciudades y la extensión de los territorios de pastoreo del ganado llevaron a una mortal colisión con el territorio de muchas jaurías de lobos. Uno de estos pueblos fue Jurgenburg, Livonia (territorio báltico que ocupó gran parte de lo que hoy en día es Lituania). Una serie de cosechas fallidas y ganado perdido a los lobos llevó a una histeria masiva entre los pobladores, sobretodo porque varios de éstos acontecimientos habían ocurrido durante las fiestas de Santa Lucia y de San Juan, y varias turbas iracundas comenzaron a formarse para linchar a cualquiera que sospechasen de brujería.

Para evitar que el pueblo descienda en una guerra civil entre acusadores y acusados, las autoridades formaron un tribunal para juzgar a cualquiera que se sospechase de ser hombre lobo o brujo, quienes por supuesto eran vagabundos, borrachos y, en el caso de nuestro protagonista, un curandero. Ahora, juzgar es una palabra utilizada con mucha ligereza en éste contexto, ya que en realidad la única intención del tribunal era calmar a las turbas “haciendo justicia” contra los seres maléficos. Salvarse o ser exonerado por los mismos era tarea casi imposible, pero no para Thiess, un hombre que supo jugar con las frágiles y supersticiosas mentes de los pobladores en su favor. Cuando se le preguntó si era un hombre lobo Thiess rápidamente confesó que sí, que en efecto era un hombre lobo. Esto dejó atónito a todo el mundo, y rápidamente comenzaron a pedir por la hoguera (más purificador que la horca), pero Thiess dijo que matarlo sería un error ya que su licantropía no era una enfermedad sino que se trataba una bendición. Esto, por supuesto, confundió a todo el mundo por lo que rápidamente y con su pellejo dependiendo de sus palabras Thiess pasó a relatar las causas de los problemas con las cosechas: Todo comenzó cuando un poderoso brujo llamado Skeistan junto a otros brujos tenían la meta de robarse todo el grano del pueblo y llevárselo al infierno. Thiess, ahora en papel de héroe, descendería al infierno junto a otros hombres lobo protegidos por Santa Lucia y San Juan y lucharían con los brujos por el grano utilizando barrotes de hierro mientras que los primeros utilizarían escobas encantadas. Entre otras de las tantas cosas que le relató a los jueces estaba la del hecho que, a los hombres lobo, les encantaba poner sal en su pan con manteca.

Hans Peter Duerr, un famoso antropólogo alemán moderno que escribió algunas de las mejores obras sobre los mitos de licantropía en Alemania y sus alrededores, halló parte del archivo original de la transcripción del relato de Thiess:

“Comúnmente, ellos [los brujos] fueron al Infierno tres veces, durante la noche del Pentecostés, de San Juan y la noche de Santa Lucia; en lo que concierne a las dos primeras noches, no fueron exactamente en esas noches, sino que más tarde cuando el grano está para cosecharse ya que es el tiempo en el que las semillas se forman en el que los brujos eliminan las bendiciones y lo llevan al infierno. Es en ese mismo momento cuando los licántropos toman por su cuenta la tarea de recuperar el grano.

Confundidos, y ante un público enteramente en silencio escuchando el relato, los miembros del tribunal le preguntarían al hombre qué fue de los otros hombres lobo, a lo que Thiess respondió que sus almas fueron llevadas a al cielo, y que los hombres lobo eran en realidad los “canes de Dios” utilizados para luchar contra el demonio y evitar que éste robe la abundancia de la tierra. Remarcando además que los hombres lobo eran muy comunes en Rusia y Alemania, pero debido a que los brujos y brujas al servicio del demonio constantemente desparramaban mentiras en su contra el populacho les temía. Al escuchar lo anterior el cura del pueblo intentó bendecirlo, pero el supuesto hombre lobo le dijo que no necesitaba de su bendición, ya que era un hombre más pío aun que el mismo religioso.

Las palabras de nuestro acusado asustaron aun más al pueblo, quienes ahora pensaban que había cientos de brujos y hombres lobos, por lo que para calmar las aguas y no crear aun más histeria el tribunal decidió no ahorcarlo, ya que “claramente no se trataba de un hombre lobo sino de un loco”, con su breve relato e imaginación Thiess había logrado cambiar el sentido y motivo del tribunal, el cual en primera instancia era ahorcar a un par de vagabundos y borrachos para calmar a la turba, pero que, no obstante, ahora debía no hacerlo para no generar aun más histeria.

Thiess sería sentenciado sólo a 10 latigazos por idolatría, salvándose de la horca y convirtiéndose en un héroe popular en los países bálticos.

La hoguera de Aalesund, una hoguera alta como un edificio

Para comenzar, una pequeña anécdota. Una de las cosas que más me costó entender cuando comencé a estudiar el idioma español fue darle géneros a objetos inanimados. La mayoría son fáciles, si terminan en a son femeninos y si terminan con o son masculinos, pero se complica mucho cuando la palabra termina en otra cosa. Por ejemplo, a quién se le ocurrió que las paredes tenían que ser niñas y las torres también, ciertamente a mi me suena mejor “el torre” que “la torre” y ni hablar de “el poeta”. En fin, fogata tiene asignado un genero femenino, pero fuego y fogón un genero masculino. Algo que si no es aprendiéndolo de memoria nunca lo voy a entender 🙂

Ahora si, la hoguera más grande del mundo. El solsticio de verano es uno de los días más esperados en Escandinavia, Finlandia y en los países Bálticos; el mismo tiene lugar entre finales de la tercer y principios de la cuarta semana de junio y es un día de festejos y reuniones. Celebrado desde tiempos ancestrales y originalmente asociado con las cosechas, el amor, el advenimiento de temperaturas más cálidas y las lluvias, generalmente se daba la bienvenida a este período con hogueras las cuales debían ser saltadas por jóvenes parejas de novios, mientras más alto era el salto más alta sería la cosecha, en efecto, el fuego representa el cálido sol de la nueva temporada. No obstante, durante el siglo XVI con la Reforma protestante se reprimieron fuertemente las tradiciones originales, se persiguieron los festivales del solsticio y se reemplazaron los ritos y festejos por otros más acordes a las creencias cristianas.

Si bien la iglesia lo intentó, por fortuna la gente nunca olvidó las tradiciones originales y a pesar de todo varias de las costumbres asociadas con la fertilidad se mantuvieron, sobretodo en países como Suecia, Finlandia y Estonia.

El intento del 2015, 34 metros.

Noruega fue, sin embargo, uno de los países en los cuales la campaña de represión fue exitosa, y los festejos originales se perdieron durante varios siglos, quizás es justamente por dicha razón que hoy se vuelven a festejar de manera tan exagerada. Todos los años, en una escena que es digna del Señor de los Anillos o Juego de Tronos, varias regiones intentan crear gigantescas hogueras, pero es en Slinning Odden, el puerto de la región de Aalesund, donde cada año crean una hoguera del tamaño de un edificio de varios pisos.

El intento del 2016, 47.4 metros.

Utilizando generalmente torres hechas con pales cuya construcción lleva varios días y requiere el trabajo de más de 40 voluntarios, los cuales trepan las estructuras de manera temeraria, han llegado a crear piras como la del 2010 de 40,45 metros de alto, famosa por haber superando el récord de 37,84 metros establecido en 1993. El festival se ha vuelto tan popular y turístico que ahora tiene su propio nombre, el Slinningsbålet (hoguera de Slinning). El 2016 fue un año especial, ya que durante el mismo se volvió a romper el récord con una pira de 47,4 metros de altura.

El vídeo más nítido del 11S, mantenido en secreto durante más de una década

El siguiente video es considerado el video más nítido de la tragedia. Capturado por Jim Huibregtse desde el patio de la Independence School, el material fue prontamente confiscado por el FBI y mantenido en secreto durante años. Gracias a una solicitud FOIA (Freedom of Information Act/Acto de Libertad de la Información), un mecanismo del gobierno americano por el cual los ciudadanos pueden forzar al gobierno legalmente a liberar información clasificada, el video fue liberado al público hace unos pocos años.

Algunos de los puntos más estremecedores.
– 8:41 detalle en acercamiento del daño estructural.
– 15:06 cae la primer torre.
– 23:04 jets de combate F-15 sobrevuelan New York con la orden de derribar cualquier objeto no gubernamental en vuelo.

Cómo los kanes mongoles encontraron un agujero legal para seguir matándose unos a otros

La realidad siempre supera a la ficción, y las puñaladas por la espalda, las trampas y las confabulaciones que había entre los líderes mongoles eran tales que dejaban cualquier cosa vista en Game of Thrones como un jugo de niños. Esto llegó a tal punto que las distintas confederaciones mongoles comenzaron a desangrarse unas a otras. Claro, los kanes se tenían más odio entre ellos que a sus enemigos externos, y preferían enfrentarse en el campo de batalla o batirse a duelo constantemente antes que ir a hacer la guerra afuera.

Juan de PlanoEs así que en agosto de 1246 un gigantesco consejo con docenas de príncipes, duques, kanes y sultanes de todo el mundo y miles de invitados se reunieron para asistir a la elección de un nuevo gran líder de los mongoles, Guyuk Kan. Entre los presentes se encontraba un fraile católico llamado Juan de Plano quien documentó extensivamente los ritos y los acontecimientos del evento, incluyendo los fastuosos regalos enviados desde las más lejanas tierras al nuevo gran kan. El fraile también llevaba consigo un regalo, dos cartas escritas por el Papa Inocencio IV con mensajes para Guyuk. Ciertamente, desde occidente se miraba a los mongoles con extremo temor. Rusia y Ucrania habían sido subyugadas hacia no mucho (en la imagen cabezal vemos la tortura de los príncipes eslavos), y las hordas mongoles se encontraban avanzando fuertemente sobre Medio Oriente (12 años más tarde, en 1258, los mongoles capturarían Bagdad, una de las capitales del mundo, masacrando a más de 1 millón de personas y destruyendo la Casa de la Sabiduría, una biblioteca que era incluso más grande que la Biblioteca de Alejandría). Ciertamente el Vaticano veía la caída de Polonia, Austria y Hungría como algo inevitable, por lo que intentó calmar la situación enviando las cartas como símbolo de paz, una especia de tregua (aunque no creas que las cartas eran sumisas, Inocencio IV literalmente llamaba a Guyuk un hereje que iba por el camino equivocado, si Guyuk no hubiese muerto tan tempranamente cuando cabalgaba en pie de guerra hacia Europa de una enfermedad, lo que desató una interna brutal entre los mongoles, la cabeza de Inocencio IV hubiese sido expuesta en la punta de una lanza).

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No obstante, lo más curioso que Juan de Plano documentó, fue el inusual agujero legal que los kanes menores encontraron para continuar matándose unos a otros. Para evitar justamente esto, uno de los Gran Kanes anteriores junto a un consejo de nobles habían pasado décadas atrás una ley bajo pena de muerte que prohibía a los kanes “desparramar la sangre noble sobre el suelo”. Ciertamente, al no poder matarse unos a otros, pararían las luchas internas…

Pero la ambición lo puede todo, y prontamente los kanes encontraron un “agujero legal”. La ley no decía nada sobre no terminar con la vida del otro noble, simplemente “no desparramar su sangre”. Por lo que prontamente comenzarían a capturar a sus enemigos y asesinarlos de manera tal que no larguen sangre.

Caldero mongolPor ejemplo, en el 1206, Jamukha, líder de los mongoles Khamag fue capturado por sus rivales y asesinado mediante “quebradura de espalda”, ni una sola gota de sangre derramada, por lo cual su ejecución no fue ilegal. Lo más curioso es que el mismo Jamukha había ideado su propio método de matanza sin sangre con anterioridad, cuando en 1196 tras vencer en batalla a su joven hermano, Gengis, quien logró escapar por un pelo y que luego se convertiría en el más grande de todos los Kanes en la historia y uno de los cinco líderes militares más famosos en el mundo entero, asesinaría a todos los generales capturados sin derramar una gota de sangre: hirviéndolos vivos en aceite.

Kushin, la persona más antigua de la historia

KushinQuién diría que la burocracia dejaría semejante huella en la historia, pero así fue. Ni un emperador, ni un rey ni siquiera un profera. Kushin (Kushim, o Kushi’n. La m técnicamente debe pronunciarse de manera corta ), la persona nombrada más antigua que se conoce, era un simple escriba-contador sumerio cuya vida transcurrió en la ciudad de Uruk hace unos 5400 años, casi unos mil años antes de que Gilgamesh, posiblemente un rey, se convirtiese en leyenda gracias a las épicas escritas en su honor (y su existencia como persona física aun está en duda). No obstante, no hay duda alguna de nuestro laborioso escriba, quien trabajaba en una cervecería llevando registro del inventario y producción.

Es así que en una de las tabletas de la Colección Erlenmeyer, se encuentra una tableta de arcilla con el registro de la cantidad de cebada recibida durante los últimos 37 meses, 29.086 medidas exactamente. En la misma Kushin, venido en escribano, firma con su nombre asegurando la cantidad detallada.

La cerveza era muy importante para los sumerios. Primeramente producida por las sacerdotisas de Ninkasi (siendo Ninkasi la diosa de la fermentación que le regaló la cerveza a los humanos para que estén alegres), luego su producción se comercializaría aunque siempre siempre regulada por el templo, de aquí que escribas como Kushin debieran presentar las tabletas con la producción realizada. La bebida solía venderse en jarras por silas (unos 900 ml en medidas actuales)

Una tradición de dejar registro
Los sumerios y los babilonios, quienes eran realmente una continuación de Sumeria, ya que Babilonia fue establecida por los Acadios tras que estos conquistaran Sumeria, fueron dos sociedades fascinantes, no sólo por sus logros y proezas (su sistema numeral nos influencia aun en cada momento), sino porque, a diferencia de sus civilizaciones contemporáneas e incluso civilizaciones muy posteriores, la escritura era algo muy común entre los sumerios de todas las clases, por lo que tenemos un conocimiento y legado amplio no sólo de su aristocracia y filósofos, sino que además de la gente común. Como por ejemplo desde anuncios de trabajo hasta denuncias por estafa a ciertos comerciantes, como relata esta tableta babilónica:

Queja babilónica

(La tableta, escrita hace unos 3750 años se encuentra en el Museo Británico)

Para Ea-nasir de Nanni

Cuando habías venido, me habías dicho lo siguiente: “Le daré a Gimil-Sin lingotes de cobre de buena calidad.” Sin embargo, tras marcharte no me has dado lo que me habías promedio. Has puesto lingotes que no eran de buena calidad ante Sit-Sin [su mensajero] y le replicaste: “Si los quieres agárralos, agárralos; si no los quieres, vete ya”.

¿Por qué me estás tomando?, ¿por qué tratas a alguien como yo de tan mala manera?. Te he enviado a mis mensajeros, caballeros como nosotros, a recoger mi dinero pero tu los has tratado de mala manera enviándolos de vuelta con las manos vacías en repetidas oportunidades, incluso cuando debieron cruzar territorio enemigo. ¿Hay alguien entre los mercaderes que negociaron con Telmun, sólo alguien que me tratase de esta manera?. Solamente tú me has tratado de mala manera! […]

Cómo me has tratado por ese cobre. Has retenido mi bolsa de dinero en territorio enemigo; es ahora tu tarea el devolverme la totalidad de mi oro.

Sabe que de ahora en más no aceptaré más cobre que venga de ti que no sea de alta calidad. Deberé de ahora en más seleccionar los lingotes individualmente en mi propiedad, y podré ejercer contra ti mi derecho de rechazar lo que quiera porque me has tratado de mala manera.

Desafortundamente, nunca sabremos si Ea-nasir le pagó su deuda a Nanni.

Como la codicia y la ignorancia humana acabaron con el mayor espectáculo natural de los cielos de América del norte

Palomas pasajerasCubrían todo el cielo a tal punto que el horizonte se convertía en un espectáculo único, donde el ruido de los interminables aleteos y los gorjeos llamándose unas a otras brindaban una experiencia fuera de lo común; un mar orgánico de millones de aves. Lo anterior no es una exageración, ya que las palomas pasajeras no sólo eran la especie de aves más abundante de Norteamérica, sino que se estima lo eran también del mundo entero. Sus bandadas migratorias eran un fenómeno sin igual, en el cual todas migraban al mismo tiempo, cubriendo todo el cielo como un río de aves. Muchas veces, como puede leerse en las memorias de Simon Pokagon, uno de los pioneros de los derechos civiles en los Estados Unidos, el pasar de las bandadas llevaba horas, y el cielo se cubría con millones de palomas. Sólo en cuatro condados del estado de Wisconsin había 136 millones de palomas pasajeras adultas a mediados del siglo XVIII, según calculó posteriormente el naturalista Arlie W. Schorger.

Cacería de la paloma pasajera

Desafortunadamente, debido a la codicia y la ignorancia humana fueron llevadas a la extinción en menos de un siglo. Desde miles de personas que al avistar las bandadas no tenían mejor idea que sacar sus rifles, pistolas y resorteras y comenzar a disparar (muchas veces matando a varias de un solo disparo debido a la densidad de cada bandada) hasta comerciantes inescrupulosos que, sabiendo los recorridos habituales de las palomas, montaban gigantescas redes capturando a varias miles en cuestión de horas; las cuales luego vendían a los criaderos de cerdos para ser utilizadas como alimento para dichos animales.

Redes para cazar palomas pasajerasPeor aun, las cerealeras las acusaban de destruir la siembra y los cargamentos de grano, algo falso, ya que la dieta de éstos plumíferos se basaba en insectos y principalmente en bellotas y castañas silvestres, frutos muy comunes y abundante en el sureste de los Estados Unidos. Sin embargo, esto causó la histeria entre los flamantes campesinos de La Frontera (nombre que se les daba a las tierras que se iban anexando con la expansión hacia el sur y el oeste de los territorios Estado Unidenses). Esto llevo a que incluso en el siglo XVII un religioso excomunique a las aves.

Tributo a la paloma pasajera.

Walton Ford, Falling bough. Tributo a la paloma pasajera.

El declive estrepitoso de su población comenzó al rededor de 1850, cuando los ferrocarriles permitieron la comercialización industrial por barril de la carne procesada de paloma pasajera con fines agrícolas. Sabemos gracias a los meticulosos registros de S. S. MeDuffie, un agente ferroviario, que cada barril contenía la carne de 25 docenas de palomas en salmuera, y cada carro transportaba cientos de barriles con decenas de carros por locomotora. Sólo el, en ese entonces, pequeño pueblo neoyorquino de Watertown recibía trenes transportando 11 toneladas de carne de paloma regularmente, lugar en el cual distintos frigoríficos parcelaban y luego congelaban dicha materia orgánica para su envío hacia el oeste de los Estados Unidos. El comercio de carne de paloma fue tan redituable que campesinos de Wisconsin, Chicago y Milwaukee dejaban de trabajar la tierra para dedicarse exclusivamente a cazar furtivamente, cada uno, miles de palomas por semana. Incluso la industria hotelera trabajaba exclusivamente para los cazadores.

MarthaEs así, que tristemente, la codicia y la ignorancia de quienes creían que al ser tan numerosas eran también inagotables, acabaron con las palomas pasajeras, y el 1 de septiembre de 1914 moría tras 29 años en cautiverio en el Zoológico de Cincinnati, Ohio, la solitaria Martha, la última de su especie. A pesar de los desesperados intentos por parte de los veterinarios por hacerla reproducirse, Martha nunca fue capaz de poner un huevo fértil.

La magia de Trithemius

Johannes TrithemiusJohannes Trithemius, abad alemán del siglo XV y erudito maestro en mil artes y saberes distintos, escribió el que es quizás uno de los libros más interesantes de la historia: la Steganographia, ya que en un tiempo en el cual todos los que escribían sobre magia pretendían escribir sobre otros temas para evitar ser perseguidos o prohibidos, Trithemius pretendió escribir sobre ocultismo para enmascarar el verdadero contenido de su obra: técnicas de cifrado tan avanzadas que incluso recién en 1998, Jim Reeds, un investigador del AT&T Labs, logró descubrir que el tercer volumen de la obra en cuestión, el cual se creía trataba en efecto solamente sobre magia y ocultismo, era en realidad una compleja serie de materiales esteganografícos que contenían aun más información sobre técnicas avanzadas de cifrado y ofuscamiento de datos -de hecho ésta disciplina de cifrado toma el nombre a partir de la obra de Trithemius.

Lo anterior no es para menos, ya que su método de cifrado polialfabético y dinámico -es decir que cada paso del proceso altera aun más la complejidad del cifrado resultante- y denominado en latín como Tabula recta, era extremadamente difícil de resolver mediante los, en ese entonces, más avanzados métodos de descarte por prueba y error, por lo que dejaba obsoletas a las ya conocidas y muy utilizadas técnicas de Cifrado de Alberti, para la cual se empleaba un disco móvil de cifrado que ayudaba a codificar un mensaje alterando el orden de los caracteres del alfabeto, y la técnica de Cifrado César, esta última denominada así ya que había sido utilizada mil quinientos años atrás por el mismo Julio César para cifrar sus mensajes y órdenes, y la cual consistía en simplemente cambiar el orden numérico de las letras del alfabeto y reescribir el mensaje de esta manera.

Si bien su obra fue concretada alrededor del año 1499, la misma no sería publicada hasta más de cien años después, en el 1609, y aun así la misma, junto a una obra posterior sobre el mismo tema, la Polygraphiae, fue incluida en el índice de libros prohibidos, el Index Librorum Prohibitorum y retirada recién a principios del siglo XX. No obstante esto no le impidió a Trithemius difundir sus conocimientos, ya que en su Cofradía Céltica, grupo de estudio y debate con otros eruditos en el cual cubrían amplia variedad de temas que iban desde la teología hasta las lenguas y las matemáticas, Trithemius apadrinó intelectualmente a decenas de estudiantes. Además de los anteriormente mencionados el abad escribiría varios libros sobre lexicografía e historia.

Mindon Min y su gigantesco libro de mármol

Placa de piedra en KuthodawMindon Min, penúltimo Rey de Burma, fue ciertamente un gran amante de la lectura, y ésta pasión, así como su interés por el budismo de la rama Theravāda, lo impulsaron a crear el libro de mayor tamaño en el mundo.

Tras realizar varios viajes a Occidente y traer consigo nuevas tecnologías y métodos que modernizaron a Burma considerablemente, mejorando a su vez de manera notable la calidad de vida de la población, Mindon Min quizo además engalanar la pagoda dorada de Kuthodaw hallada en la colina de Mandalay con una gran y monumental obra en honor al budismo Theravāda. Con lo anterior en mente y tras una serie de reuniones con distintos especialistas, Min comanda a sus escribas a escribir el tipitaka, es decir el cuerpo de doctrinas del canon Pali y fundación del budismo Theravāda, en una serie de placas de roca.

Cada placa, de dimensiones que iban entre metro y medio de largo por poco más de un metro de ancho, reflejaría dos de las más de mil cuatrocientas páginas del canon, y a su vez vez los textos estarían grabados en oro. La tarea requirió de algunos años para ser finalizada ya que el mármol para las placas no sólo debía ser traído en bote desde una cantera ubicada a 32 kilómetros, sino que además cada escriba encargado con copiar los textos en la roca tardaba unos tres días por placa y luego cada artesano encargado con picar el mármol y pintarlo trabajaba a una velocidad de 16 líneas diarias.

Una vez copiado todo el texto en las placas cada una de las mismas fue puesta bajo el resguardo de una estupa, estructura muy común en el budismo utilizada para almacenar reliquias, junto a una gema. Éstas 729 estupas a su vez se encontraban distribuidas de manera uniforme alrededor de la pagoda ya mencionada. Siendo su organización no aleatoria, sino que las mismas se distribuyeron en grupos circulares que deben ser recorridos comenzando desde las filas más cercanas al interior y en sentido de las agujas del reloj.

Vista aérea de Kuthodaw

El monumento fue abierto en el año 1868, y, si todo sale acorde a los deseos de Mindon Min, el mismo deberá existir por cinco mil años para así haber cumplido con su tarea. Es decir, el mantener vivo al cuerpo fundacional del Theravāda.

Placa del canon budista en Kuthodaw Pasillo de estupas en Kuthodaw Pagoda dorada de Kuthodaw Mindon Min