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Templos subterráneos de ayer y hoyArchivado en: Antropología, Arquitectura, Arte, Ciencia, Cultura, Curiosidades, Historia, Mitología, Tecnologia
Hypogeum Si bien en un principio, dada la cantidad de restos humanos encontrados, se creyó que se trataba de un templo de sacrificios, prontamente pudo descubrirse que se trataba de una antiquísima necrópolis. El templo se encuentra dividido en distintas salas, estando la menos profunda a 10 metros de profundidad. De especial interés son la Sala del Oráculo, un salón rectangular en el cual la voz grave de un hombre es capaz de retumbar de manera intimidante. Seguramente, siendo este el resultado deseado por los constructores. El foso de las Serpientes, por su lado, es una magnífica habitación en la cual existe un gran foso sobre el cual se criaban, valga la redundancia, serpientes. No esta claro su motivo, pero se ha sugerido que posiblemente también se haya adorado al Dios Serpiente o utilizadas para el comercio. Afortunadamente el gobierno local ha realizado un excelente trabajo de preservación. Incluso, limitando el turismo a una cuota de 80 personas diarias. Los templos de Damanhuria Completamente autodidacta, de hecho su primer templo, construido en el terreno de sus padres, tuvo el único fin de enseñarle los principios de la excavación, Airaudi emplearía años y cientos de horas de esfuerzo cavando la roca. Por supuesto no estaba sólo, ya que como dice el dicho “siempre hay un loco para otro loco” y nuestro singular arquitecto encontraría gente afín que compartía su visión mesiánica. Así, comenzando la construcción sería a mediados de los 70s, pasarían 16 años, trabajando en equipos 24 horas al día en turnos de 4 horas. Si bien los templos primeramente serían secretos, con el tiempo el rumor corrió hasta el punto de llegar a la policía, quienes, bajo la amenaza de dinamitar el valle, lograron entrar a los templos. Los agentes quedarían fascinados, y prontamente se les otorgaría el permiso para terminar con su obra. Hoy los damanhurianos, como se hacen llamar, son un culto dedicado a la meditación, poseedor de varias granjas orgánicas y panaderías naturistas en la zona. Fomentadas por los ingresos turísticos que generan los templos. Las enfermedades más raras - parte IIIKuru la “muerte de la risa” El Kuru es una enfermedad neurodegenerativa en el sentido estricto. De carácter infeccioso la misma es causada por un prión -partículas de carácter patógeno de tipo acelular que afectan el sistema nervioso central-. Quizás el mayor rasgo de esta enfermedad, es el que le ha otorgado su apodo “la muerte de la risa” ya que la misma produce temblores de rápida frecuencia que pueden ser confundidos con los producidos por un ataque de carcajadas. Si bien en condiciones normales el nivel de transmisión de la misma es leve, en las tribus caníbales, al ingerir el tejido cerebral del cadáver, el nivel de transmisión se vuelve crítico y muy elevado. El Kuru se vuelve fatal una vez que los síntomas se han expresado, con una esperanza de vida de aproximadamente un año y con un nivel progresivo en la intensidad de los ataques. El síndrome o delirio de capgras Un síndrome relacionado al de Capgras es el de Fregoli, en el cual una persona llega a creer firmemente que varias personas, en realidad, son la misma persona. De hecho, esta condición fue nombrada en honor a un actor italiano famoso por la velocidad y talento con la que podía cambiar de apariencia durante sus funciones teatrales. Bomarzo, el parque de los monstruosHace aproximadamente 500 años, el conde jorobado Pier Orsini quedaría devastado por la muerte de su esposa, Julia Farnese, a quien amaba profundamente. Deseoso de nunca más ir a un jardín y ver bellas y alegres esculturas, sino que al contrario, su deseo era el de encontrar un dolor tal al que se hallaba en su corazón, comisionaría al escultor y arquitecto renacentista Pirro Ligorio, quien posteriormente saltaría al estrellato al terminar la Basílica de San Pedro tras la muerte de Miguel Angel. Bomarzo, según indican los curadores del parque, es un juego de palabras que se basa en la latina Polymartium -una de las teorías es que el nombre hace referencia a la ciudad del dios de la guerra Marte-. En el jardín no escasean las representaciones de los dioses romanos, todos con poses y accionares realmente escalofriantes, como la del héroe Hércules desgarrando con sus propias manos a Caco; o un elefante de guerra de Anibal, aplastando a un legionario romano hasta la muerte. A diferencia de la simetría de los jardines de la época, Bomarzo parece no tener una planeación central, y sus esculturas aparentan estar desconectadas unas de otras. De las esculturas la más imponente es Orcus (segunda hilera al medio), el ogro, para la cual Ligorio jugó con la geometría y las sombras sobre la misma. De esta manera, la escultura parece “cambiar” su expresión facial poniéndose más feliz a medida que se acerca la noche. Sobre la entrada del parque, dos efigies dedicadas a César Augusto nos comentan una pista de la temática del parque, las siete maravillas herméticas que representan los 7 metales transmutables y las 7 plantas milagrosas. Enlaces relacionados
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