Las “checas” del terror

Siempre me interesó la historia, y en los últimos meses cambié mi foco atención de la historia antigua a la historia moderna. Algo que me sorprendió realmente fue el que a pesar del avance tecnológico y científico, la humanidad, en vez de iluminarse, implementó este avance a los fines más barbáricos posibles. Leyendo un magnífico libro de César Alcalá, el cual les recomiendo, tuve la oportunidad de enterarme sobre “las checas” centro de detención y tortura que en 1936 instauró el Gobierno de la República con el fin de aniquilar a todo quien se oponga a los postulados de la revolución.

El siguiente es un extracto de una entrevista a Alcalá realizada por el periodico Minuto Digital, realmente imperdible.

Aparece en las librerías de todo el país un libro que recoge todas las checas que el Gobierno de la República instauró en 1936 como centros de tortura y eliminación a todos aquellos que no fueran afectos a los postulados de la revolución. Se detallan los métodos de represión de la “justicia roja” y las cárceles clandestinas en Barcelona, Madrid, Valencia y Bilbao. Un total de más de 300 checas y abundantes testimonios de personas que sufrieron la crueldad de una represión que ahora se quiere olvidar.

¿Cuál ha sido su pretensión al escribir este libro?

Dar a conocer la verdad. Estamos en una época complicada. La memoria histórica sólo es para unos, mientras se olvida la de los otros. Hay una desmemoria por lo que respecta a los actos cometidos por los republicanos y una memoria sobre los actos nacionales. Parece como si hubiera muertos de primera y segunda. Y no es así. Si queremos una memoria histórica, debemos hablar de todo lo ocurrido. Las checas existieron y, por eso, creo que este libro es un punto de inflexión, ya que en él se explican los actos brutales que se cometieron en nombre de la República.

Para el público profano, ¿Qué significa el término checa?

El término checa proviene de la abreviatura de las palabras rusas Txrezvitchainaia Komissia (o Crezvycajnaja Komissija), esto es, Comisión Extraordinaria, que era el nombre de la primera policía política del régimen soviético, creada por Lenin en septiembre de 1917 para que sucediera la antigua okhrana tsarista, de la cual imitó la organización interna, combatiendo los elementos contrarrevolucionarios o desviacionistas; fue sustituida en el año 1922 por la Gosudarstvennoje politceskoje upravlennije (GPU). Es significativo que el gobierno de la República negara la existencia de las checas, como celdas de tortura, asegurando que los presos podían circular libremente por ellas. Según el gobierno, sólo eran prisiones y, en ningún caso, se realizaban torturas.

Leer el resto de la entrevista en el sitio del periódico.

Dos historias para dejar volar la mente

There will come soft rains…
Y esta imagen no tiene mucho que ver con los cuentos, salvo por el “futurologismo”. Pero me encanta. Los posibles resultados sobre lo que ocurrirá cuando algunos humanos muten por las guerras nucleares. Popular Mechanics CIRCA 1960. Sólo noten la expresión del tipito abajo a la derecha. Magistral! (Click para ampliar)Bradbury y Asimov son mis dos autores de ciencia ficción preferidos. Y este tema tiene que ver con ellos de manera distinta: Uno de los capítulos que más me ha marcado de “Crónicas Marcianas” se titulaba “Y vendrán lluvias suaves”, título que luego Bradbury utilizaría para un cuento corto. El video que aquí veremos pertenece al capítulo de CM y nos transporta al año 2026. Año en el cual un evento apocalíptico se interpone con la funcionalidad de una casa completamente automatizada, la cual, fiel a su programación, continua con sus tareas como si nada hubiese pasado -un cuento corto cuyo significado es largp y profundo-. La animación fue realizada en el año 1984 en Uzbekistan y relata de manera más que interesante el capítulo:

No se ustedes, pero creo que el mejor resumen a este magnifico cuento esta en la segunda escena de Hamlet “I could be bounded in a nutshell, and count myself a king of infinite space” en español “Podría estar confinado al cascarón de una nuez, y aun así considerarme un rey de infinito espacio”.

La última pregunta
Por cierto, si desean leer el que, en mi opinión, es el mejor relato de ciencia ficción alguna vez escrito, pueden hacerlo a continuación: La última pregunta, de Isaac Asimov.

LA ULTIMA PREGUNTA
Isaac Asimov

La última pregunta se formuló por primera vez, medio en broma, el 21 de mayo de 2061, en momentos en que la humanidad (también por primera vez) se bañó en luz. La pregunta llegó como resultado de una apuesta por cinco dólares hecha entre dos hombres que bebían cerveza, y sucedió de esta manera:

Alexander Adell y Bertram Lupov eran dos de los fieles asistentes de Multivac. Dentro de las dimensiones de lo humano sabían qué era lo que pasaba detrás del rostro frío, parpadeante e intermitentemente luminoso - kilómetros y kilómetros de rostro - de la gigantesca computadora. Al menos tenían una vaga noción del plan general de circuitos y retransmisores que desde hacía mucho tiempo habían superado toda posibilidad de ser dominados por una sola persona.

Multivac se autoajustaba y autocorregía. Así tenía que ser, porque nada que fuera humano podía ajustarla y corregirla con la rapidez suficiente o siquiera con la eficacia suficiente. De manera que Adell y Lupov atendían al monstruoso gigante sólo en forma ligera y superficial, pero lo hacían tan bien como podría hacerlo cualquier otro hombre. La alimentaban con información, adaptaban las preguntas a sus necesidades y traducían las respuestas que aparecían. Por cierto, ellos, y todos los demás asistentes tenían pleno derecho a compartir la gloria de Multivac.

Durante décadas, Multivac ayudó a diseñar naves y a trazar las trayectorias que permitieron al hombre llegar a la Luna, a Marte y a Venus, pero después de eso, los pobres recursos de la Tierra ya no pudieron serles de utilidad a las naves. Se necesitaba demasiada energía para los viajes largos y pese a que la Tierra explotaba su carbón y uranio con creciente eficacia había una cantidad limitada de ambos.

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Prometeo y la Caja de Pandora

La mitología Greco-romana fue la primer novela dramática de la historia, y es justamente eso lo que la hace tan apasionante, los dioses no eran seres perfectos ni inmutables sino que al contrario eran apasionados, vengativos y tan despechados que no eran extrañas las disputas constantes. Aunque no es del todo necesario saberlo para entender la historia a continuación, no esta de mas saber cómo se crearon el Universo, Gaia -la Tierra- y los Dioses olímpicos de antemano.

Prometo y el fuego del conocimiento
Tras haber sido creada Gaia Eros -el amor- decidió que haría de ésta un ser realmente hermoso, por lo que tensando su arco con la fuerza de su corazón clavó una flecha en el seno de la joven Tierra e inmediatamente comenzaron a surgir cientos de animales, plantas y árboles que rápidamente se distribuyeron de manera muy desordenada por su superficie. Ofuscado por tanto desorden y negándose a realizar la monumental tarea de ordenar la vida del planeta Eros mandó a llamar a los dos hijos pequeños de Japeto, Prometeo y Epimeteo dos titanes jóvenes que a pesar de ser hermanos eran muy distintos uno del otro. Al presentarse estos dos Eros les comunicó que deseaba no solo que acomodasen a todas las criaturas vivientes de forma ordenada a lo largo y ancho de la superficie de Gaia, sino que además les ordenaba con la tarea de crear un ser superior a los animales y menor a los dioses al que deberían llamar Homo -hombre-. Este pedido no fue algo filantrópico, sino todo contrario, los dioses solo deseaban un animal mas que les ayudase con sus tareas.


Atenea dotando a la humanidad con un alma (Click para ampliar)
Como los dos hermanos no tenían ni la más remota idea sobre cómo crear a Homo, Prometeo, el más sabio y cuerdo de ambos, decidió tomarse un tiempo para dilucidar cómo es que realizarían tan magna tarea. Luego de un tiempo y de unas breves peleas de palabras entre ambos, éstos decidieron crear un ser de arcilla similar en forma a los dioses. Pero algo estaba mal, si bien le dieron una forma muy formidable por alguna razón sus arduos intentos de dotarlo con vida no resultaron satisfactorios razón por lo que inmediatamente se dirigieron a pedirle ayuda a los dioses mayores. Tras negarse en un primer momento éstos, de muy mala gana, decidieron ayudar, después de todo Homo realizaría las tareas indignas para los dioses. Al llegar al lugar Eros exhaló profundamente y así le dio el espíritu de la vida, mientras que Atenea -llamada Minerva por los romanos- respiró sobre su pecho dándole el alma.

Inmediatamente tras el respiro de Minerva Homo abrió sus ojos y se encontró con la belleza de Gaia, por vez primera sentía a Brisa acariciar su piel y a Rocío gratificarlo con sus suaves gotas. Es así que tras prontamente ser abandonado por sus soberbios creadores Homo comenzó a recorrer sus nuevos dominios, tan agresivos y ásperos que tuvo la impresión de que esa dulzura que había sentido al momento de su creación no volvería a aparecer nunca más. Pasarían así los años y el número de Homos -humanos- se iría expandiendo por toda Gaia, no obstante éstos sufrían la merced de los Elementos quienes se reían a carcajadas mientras los ahogaban y arruinaban sus alimentos; el rigor sádico de las Pestes que los azotaban sólo por diversión y la fatalidad de los Vientos que disfrutaban al separar familias para siempre y hacer volar a las Ilusiones.


El titán Prometeo desafía a los dioses y le otorga la Llama del Conocimiento a los humanos - Heinrich Fueger (Click para ampliar)
Prometeo miraba con inmensa pena a los humanos sufrir, morir y ser torturados en un juego nefasto en el cual no eran más que los esclavos de turno para los quehaceres indignos de los dioses. Decidido a acabar con esta situación se arriesgaría a costas de sufrir el castigo más severo de todos con el fin de dotar a los humanos con una herramienta que les permitiese sobreponerse a cualquier obstáculo: la Llama del Conocimiento. Ardua tarea ya que ésta era una de las posesiones más preciadas de los Dioses Olímpicos, teniéndola custodiada en el mismo Olimpo bajo varias llaves. Tras planear cuidadosamente como lo haría se dirigió a hurtadillas hasta el Olimpo mientras los dioses dormían o descansaban tras un monumental banquete. Al acercarse a la Llama del Conocimiento miró hacia todos lados, nervioso, sabiendo las consecuencias del castigo que le esperaría, sin embargo su corazón noble le impedía no arriesgarse, debía, bajo cualquier medio, darle una herramienta a los humanos para que éstos se sobrepusieran a las inclemencias de su destino como esclavos de los dioses. Por lo que asiendo una tea robó parte de la llama y la escondió en su pecho para huir rápidamente acto seguido.

Al llegar a la Tierra Prometeo reunió a los humanos mostrándoles la llama, al verla sus ojos comenzaron a brillar con un nuevo ardor, algo cambio en ellos, ya no veían el mundo como un ente inmutable sino que lo estudiaban, lo comprendían y hasta descifraban su significado. Prontamente se sobrepusieron a la maldad de Frío desarrollando ropa y a la crueldad de Hambre criando animales y cultivando vegetales así, una a una, fueron siendo todas las inclemencias superadas. Tras despertarse Zeus -el más poderoso de todos los seres del Universo- se sentó en su trono olímpico, y entre bostezos y remolones sus ojos quedaron clavados en algo inusual, cientos de pequeñas llamas brillaban en el cuerpo de Gaia -la Tierra-. Inmediatamente se dio cuenta de lo ocurrido: los humanos ya no eran más animales de corral, se habían liberado de las cadenas de la ignorancia y ahora eran dueños de su propio destino. Esto hizo estallar de la rabia
Enfurecidos los dioses castigan horriblemente a Prometeo por el único crimen de haber sido bondadoso - Nicolas-Sébastien Adam (Click para ampliar)
a Zeus quien inmediatamente reunió al resto de los Dioses Olímpicos para jurar solemnemente que castigaría a Prometeo con el mayor rigor. Tras realizar dicha promesa se esfumó para aparecer directamente por detrás de Prometeo, este al notar al mismísimo Rey de los Dioses rompiendo en furias a sus espaldas no intentaría resistirse, no por darse por vencido sino porque Prometeo era un ser inteligente y sabía que nada podría hacer ante el ser más poderoso.

Es así que Zeus llevó a Prometeo hasta los Montes Caucásicos, lugar donde recibiría el castigo divino por el único crimen de haber sido bondadoso. Tras buscar la roca más áspera, Zeus apuntó a Helios -el Sol- para que brillara eternamente en esta con la mayor inclemencia, mientras que simultáneamente ataba a Prometeo con cadenas irrompibles forjadas por el mismo Vulcano -Hefesto- a dicha piedra. Tras sujetarlo en una posición incomoda y con una tensión digna de su poder, mandó a llamar a un buitre de voracidad infinita el cual comenzó desesperadamente a desgarrar a Prometeo con su filoso pico y sus inclementes garras hasta dejarlo en a jirones y devorar su hígado. Sin embargo, esta no era una tortura pasajera ya que cada vez que el cuervo terminaba de devorar el hígado de Prometeo este órgano se regeneraba comenzando la tortura una y otra vez. Durante días, semanas, años y siglos el lamento de Prometeo resonaría con una aguda tristeza plagada de lamentos y llantos producto del dolor más desgarrante, pero no eran lamentos de arrepentimiento ya que éste nunca se arrepentiría de haber ayudado a los humanos.

Pasarían muchos siglos de sufrimiento y sería sólo tras un gran caudal de dolor el que la casualidad cruzara a Hércules con Prometeo. Al ver el héroe tan cruel castigo lucharía con el cuervo asesinándolo en el combate y utilizando su fuerza sobrehumana destruiría las cadenas liberando al sufrido titán. Prometeo volvería con su hermano, sin embargo los dioses planearían una estratagema con el fin devengarse otra vez de Prometeo y castigar a los humanos al mismo tiempo… Pero esta historia entrará en el próximo artículo….

Continuara en dos dias con la Caja de Pandora -el castigo de los dioses a la humanidad por aceptar el conocimiento-

¿No logo? No idea!

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“No Logo” es una obra bastante contradictoria y ya de por si una falacia viviente, pseudo-crítica de las corporaciones y sin embargo su impresión y distribución estuvieron a cargo de una de las mayores editoras del mundo siendo irónicamente su logo, imagen y contenidos protegidos por leyes de Copyright internacionales. No obstante, dicha obra, se mantiene dentro de las expectativas que se puedan llegar a generar en torno de un “libro panfletero” es decir una obra cuya “lógica” lineal y evidente parcialidad dejan al descubierto sus intenciones políticas a priori y la carencia total de una crítica constructiva y analítica verdadera.

De por si los argumentos son demasiado sueltos y pobres, no es para extrañarse ya que Klein, la autora, mencionó abiertamente que su libro estaba influenciado por los situacionistas. Para quien no lo sepa los situacionistas eran un grupo de marxistas los cuales se autoproclamaban como “agitadores sociales” y “dispuestos a cambiar el consciente colectivo agresivamente y bajo cualquier medio con el fin de acelerar la revolución” como mencionaba el situacionista Raoul Vaneigem en una de sus insípidas charlas. Dicha conducta, es decir el tergiversar hechos sociales complejos bajo la única meta de envasarlos en una construcción totalmente parcial de pseudo-argumentos repetitivos y fuera de contexto enfocados no a la crítica o el análisis sino a la directa promoción de sus causas a través de estos, se ve muy reflejada en la obra de Klein. De hecho sabiendo un poco de historia es llamativo observar el ferviente, y hasta a veces fanático, deseo con el que la autora intenta doblar distintos hechos y factores sociales y hasta culturales con el fin de culpar al capitalismo de cada uno y absolutamente todos los males del mundo. De todas maneras, esta nota no es para criticar el, si así es que puede llamárselo, libro de Klein, sino recomendar la obra de dos autores cuyo argumento sólido y crítica en extremo constructiva aplastan y derrumban ese castillo de naipes y falsedades que Klein pretendió vender con “No logo”.

The Rebel Sell
Este gran texto escrito por Joseph heath y Andrew Potter en el 2004 es una obra acumulativa de argumentos y opiniones que enumera y expone, como su subtítulo lo aclara, las cuestiones por las cuales los movimientos “contra-culturales” -como las propuestas que Klein intenta diseminar en su libro por ejemplo- han fallado al carecer de un entendimiento global de la sociedad, al punto de, en su búsqueda frenética por dañar esos “engranajes sociales que mueven al sistema” y “diferenciarse” de lo masivo, terminar convirtiéndose en un producto de consumo más.
El libro comienza describiendo las similitudes en estos tipos de movimientos y analizando la psicología común detrás de la formación de cada uno para llegar a la conclusión de que estos no son más que una expresión misma del deseo de “pertenencia”. Nosotros “los contra-culturales” y ellos “los peones del sistema”. No obstante, y es aquí donde la obra se separa del resto, realiza una de las deconstrucciones más interesantes que leí hasta el momento de la tan marketineada “contra-cultura” desarrollando un análisis crítico de su comportamiento e impacto en Occidente desde los 60s hasta el presente. De hecho podríamos decir que la primera de las dos partes en la que el libro esta dividido se encarga de estudiar precisamente qué es la “contra-cultura”, de dónde nace, hacia dónde va y, más importante aun, si realmente es que existe como tal bajo la forma de cánones que plantean sus promotores y propagandistas (Klein). El análisis concienzudo del impacto social de estos movimientos comienza en la segunda parte, y especialmente es en el capítulo número ocho de esta en el cual se ponen en evidencia las falacias y e incoherencias de Klein.

Un libro realmente recomendable y para leer con tiempo y tranquilidad. Según tengo entendido existe una traducción al español por lo que quienes no comprendan el ingles podrán buscar dicha versión.

Shi Shì shí shi shi

A diferencia de occidente los lenguajes del lejano este son tonales, es decir, que un mismo sonido significa algo completamente diferente dependiendo la entonación que se utilice para pronunciarlo. Utilizando esta particularidad Zhao Yuanren escribió a principios del siglo 20 un poema de 92 caracteres utilizando solamente el sonido “shi”. Nadie sabe bien las intenciones de Zhao Yuanren, sin embargo muchos lingüistas aluden a que este intentaba demostrar que la romanización del mandarín (muy popular en su época) era algo ridículo ya que se perdía el sentido de lo escrito dadas las características particulares del lenguaje tonal. Si bien el poema, titulado Shi Shì shí shi shi y compuesto por una sucesión de 92 sonidos “shi”, parece un sin sentido esto no es así y el poema de hecho es una historia coherente.

En una cueva de piedra estaba un poeta Shi, que amaba devorar leones, y decidió comer a diez
Él iba al mercado seguido a buscar leones.
Un día a las diez en punto, diez leones justo arribaron al mercado.
Al mismo tiempo que Shi arribaba también al mercado.
Al ver a esos diez leones, él los mató con flechas.
Llevó los cuerpos de los diez leones a la cueva de piedra.
La cueva de piedra estaba densa, él le pidió a sus sirvientes que la ventilen.
Luego de que la cueva de piedra se ventiló, él trató de comer a esos leones.
Cuando comía, realizó que esos leones eran de hecho diez leones de piedra.
Trata de explicar esto.

Pueden bajar un mp3 del poema leído en mandarin.

¿Y qué significa en realidad?
El poema cobra sentido cuando sabemos que es un Shishi -o Kara-shishi-. Los “Shishi” son parte del conjunto de mitologías budistas -en su versión china- sobre animales con propiedades especiales. Estos están representados por leones de piedra, los maestros de todos los felinos, y cuya principal característica era la de defender los templos y edificios tradicionales -en parte como el equivalente a las gárgolas en occidente-. Zhao Yuanren elabora su defensa de la tradición y su oposición a la romanización del chino clásico escribiendo un poema sobre estos leones defensores de la tradición los cuales le impiden al poeta “devorar el lenguaje” y el cual al ser romanizado pierde sentido. Los diez leones, además, están representados en las diez líneas del poema.

El fantasma de Canterville - Oscar Wilde

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Visitando el blog de cuentos de mi gran amigo Alberto me reencontré con una historia la cual había leído de chico. Volviéndola a leer unos 10 años después descubrí que toma un significado completamente distinto al que le había dado durante mi pre-adolescencia. Y si bien lo anterior ocurre siempre, solo sirve de introducción para compartir dicho cuento con ustedes, que lo disfruten.

I

Cuando el señor Hiram B. Otis, el ministro de Estados Unidos, compró Canterville-Chase, todo el mundo le dijo que cometía una gran necedad, porque la finca estaba embrujada.

Hasta el mismo lord Canterville, como hombre de la más escrupulosa honradez, se creyó en el deber de participárselo al señor Otis cuando llegaron a discutir las condiciones.

-Nosotros mismos -dijo lord Canterville- nos hemos resistido en absoluto a vivir en ese sitio desde la época en que mi tía abuela, la duquesa de Bolton, tuvo un desmayo, del que nunca se repuso por completo, motivado por el espanto que experimentó al sentir que dos manos de esqueleto se posaban sobre sus hombros, mientras se vestía para cenar. Me creo en el deber de decirle, señor Otis, que el fantasma ha sido visto por varios miembros de mi familia, que viven

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El papelón más grande en la historia de la ciencia

Leyendo una entrevista al ya fallecido historiador Gordon Wright, doctorado en historia francesa, me encontré con un episodio increíble: La anécdota de Emmanuel Domenech y su obra la cual supuestamente iba a cambiar el entendimiento antropológico de América, pero que terminó siendo el mayor papelón científico de la historia.

En el año 1860 el ministerio de Bellas Artes de Francia publicaba con gran pompa y utilizando fondos del estado un tratado llamado “Manuscrit pictographique Américain précédé d’une Notice sur l’Idéographie des Peaux-Rouges” -Manuscrito pictográfico Americano - Precedido por una anotación sobre la ideografía de los pieles-rojas-. Dicha obra era considerada como un gran avance en el estudio antropológico de América que pondría a Francia a la vanguardia. Varias reuniones y congresos fueron organizados en torno al estudio de dicho ejemplar y su autor, el reconocido geógrafo y experto en los pueblos autóctonos de América, Emmanuel Domenech, se había vuelto una especie de celebridad momentánea en la comunidad científica.

Ciertamente la suerte había llamado a su puerta ya que la autoría del tratado fue gracias a la serendipia. Varios meses antes una llamada del director de la Biblioteca del Arsenal de Paris pondría en sus manos un misterioso manuscrito del que no se sabía el origen y había sido catalogado bajo el nombre de “Livre des Sauvages” por un empleado de la biblioteca que lo había encontrado mezclado entre los archivos de la misma. Este manuscrito, supuestamente creado por tribus nativas de América, contenía varias imágenes que Domenech interpretó como orginales lenguajes y religiones americanas de la época precolombina, y significaba un redescubrimiento total de estas culturas. Apresurado para evitar que alguien se le adelantara y tras estudiar profundamente los dibujos hallados en el manuscrito, Domenech compiló el tomo mencionado en el párrafo anteriores en el cual ofrecía un detallado y complejo análisis de cada supuesto “pictograma” hallado en el manuscrito. “Pictogramas” que iban desde representaciones de templos hasta figuras de dioses.

Tal obra hizo que incluso lo sugieran para el Prix Volney -un prestigioso premio otorgado por el Institut de France- y fuera agasajado con varias cenas y premios. Con tanta gloria nadie podría haber imaginado la tormenta que se estaba por desatar luego de que en una de estas cenas el Ministro de Estado francés -que como curiosidad era el hijo de Napoleón-, muy pasado de copas y alegre por el descubrimiento, comenzara a despotricar contra Alemania e Inglaterra diciendo que la “civilización francesa” era “una luz entre la oscuridad” y que esta era el “motor del avance en el mundo Occidental” -incluso llegando a hacer referencias escatológicas sobre los países rivales-.

Estos dichos levantaron un gran revuelo e indignación, entre ellos la del reconocido bibliógrafo Petzhold quien, con el fin de desprestigiar la obra de Domenech, decidió analizar el manuscrito original con el fin de encontrar algún error. Tras obtenerlo algunas semanas después este no pudo llegar a creerle a sus ojos, el supuesto “manuscrito” indígena no era más que el cuaderno de tareas de un niño alemán, y los “pictogramas” que Domenech había identificado eran simplemente los intentos de escritura del niño realizados en letra gótica -inmensamente utilizada en Alemania pero casi desconocida en Francia-. Más vergonzoso aun todas las figuras que Domenech había catalogado como “brujos”, “dioses” y “templos” eran simples dibujos de cosas triviales como un panal de abejas o una salchicha. Pero claro, el prestigio como geógrafo de Domenech, su notable pasado como explorador y conocedor del nuevo continente llegando a haber sido el Secretario de Prensa del Emperador de México Maximiliano von Habsburg, hicieron que todos den por sentado la veracidad de su investigación. En un abrir y cerrar de ojos Domenech pasó de celebridad a hazmerreír de la comunidad científica.

Enlaces relacionados
- Catalogo sobre las distintas obras de Emmanuel, donde se pueden ver sus investigaciones sobre tribus americanas (algunas pueden ser leídas on-line).
- Escaneo del comentario sobre el “Manuscrit pictographique Américain précédé d’une Notice sur l’Idéographie des Peaux-Rouges” publicado en el boletín de 1861 de la Société de Géographie.

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