Category Archives: Antropología y arqueología

Giuseppe Ferlini, el mercenario italiano que demolió 40 pirámides

En muchas de las tumbas egipcias y de las culturas del Nilo, como el Reino de Kush, generalmente se solían dejar tesoros y alimentos para ser utilizados por la fuerza vital que al morir abandonaba el cuerpo, fuerza que en Egipto se solía denominar como el ka. Además del ka también existía el ba, la cual era la esencia de la persona y permanecía unida al cuerpo físico (el khat) tras la muerte. Muchos de los ritos funerarios de las culturas del Nilo estaban orientados a liberar el ba para que este se una con el ka y así formar el akh. Si lo anterior no se cumplía entonces el difunto entraba en un estado de se-akh, un fantasma perdido entre dos mundos. Si bien lo anterior variaba de cultura en cultura, la influencia y el dominio egipcio a través de los siglos llevó a que esta fuese la creencia reinante a lo largo y ancho del de las culturas del Nilo.

En un principio se creía que sólo el faraón, o el rey en el caso de los cushitas, tenían un ba, pero esto luego se extendió a casi toda la población. El concepto de akh ayudó a preservar las tumbas y pirámides, ya que los ladrones de tumbas temían perturbar el proceso y enfurecer a un se-akh.

(Vemos la gran cantidad de pirámides con sus partes superiores demolidas.)

Por supuesto que nada de lo anterior le interesaba a Giuseppe Ferlini, un cirujano militar boloñés de la primer mitad del siglo XIX devenido en profanador de tumbas. Si bien en Anfrix ya habíamos hablado de un sultán que intento destruir varias pirámides, la diferencia con Ferlini es que este poseía explosivos.

El médico no era alguien ya de por si con mucho honor, en un principio se había asociado como mercenario al ejército de Egipto durante la Conquista de Sudán, y tras conocer a un mercader y traficante de reliquias albanés llamado Antonio Stefani desertó en 1834 para organizar una expedición hacia la necrópolis de Meroe. Un sitio arqueológico al norte de Sudán a unos 100 kilómetros de las orillas Nilo y rico en reliquias de las últimas dinastías del Reino de Kush, las cuales debido a la influencia egipcia seguían en gran parte los mismos ritos funerarios y creencias de los egipcios. En total en el sitio se hallaban unas 255 pirámides cushitas, fácil de diferenciar de las egipcias debido a sus proporciones más alargadas.

Al llegar a Meroe el daño causado por el mercenario en busca de tesoros fue irreparable. Ferlini no eligió las pirámides a demoler al azar, sino que se basó en un catalogo realizado por el arqueólogo Frédéric Cailliaud en el que se enumeraban las pirámides en mejores condiciones. Según su lógica, si la pirámide se encontraba relativamente intacta entonces eso incrementaba las posibilidades de hallar un tesoro encerrado dentro de la estructura de la misma.

El saquedor no estaba equivocado, y esto lo verificaría cuando en el cementerio norte demolió la pirámide número 6 que era una de las más grandes e intactas de todas. En primer lugar detonó con una carga pequeña el tetraedro superior, y así con cargas más pequeñas, para evitar destruir el tesoro, fue abriendo camino a través de la estructura hasta hallar la cámara donde encontró joyas y piezas de oro y plata. Ferlini pasó los siguientes dos años demoliendo pirámides, el tesoro que fue acumulando le permitió contratar un pequeño grupo de mercenarios para su protección y volver a Italia en 1836 donde se anunció como un exitoso explorador y arqueólogo ante la sociedad.

Por fortuna, si bien la pérdida arquitectónica fue colosal, las joyas de oro y plata fueron adquiridas en 1838 por Luis I de Baviera y hoy se encuentran resguardadas en el Museo Egipcio de Berlín.

Cómo la última tribu sin influencia externa del océano índico logró sobrevivir al tsunami del 2004

Los sentineleses son una de las últimas tribus sin contactar en nuestro planeta, y la última del Océano Índico sin ningún tipo de contacto alguno, su idioma permanece sin clasificar y es completamente distinto al de sus vecinos más cercanos, los jarawa, su sociedad está basada en la caza, la pesca y la recolección de plantas y nada es sabido sobre sus mitos y leyendas. De hecho ni siquiera sabemos cómo se llaman a si mismos, ya que el gentilicio de sentineles proviene del nombre de la isla en la que habitan, bautizada como isla North Sentinel por los británicos. Isla perteneciente al grupo de islas ubicadas en la bahía de Bengala conocido como islas Andamán, donde en cada una habitan distintas tribus.

Junto con los ya mencionados jarawa, habitantes de la isla Adamán del sur y cuyo contacto con los extranjeros se limita a intercambiar objetos, los sentineleses son la tribu más aislada de la región. Si bien en un momento podríamos llegar a pensar que tal aislamiento es un cruel destino, sólo basta con ver lo que ocurrió con los onges, habitantes de la isla Rutland, quienes fueron asimilados hace ya más de un siglo y cuya sociedad ha colapsado por completo, necesitando de subsidios del gobierno de la India para sobrevivir y cuya población es casi siete veces menor en comparación a los tiempos anteriores a la asimilación.

Ésta falta de contacto es la razón por la cual en el 2004, año en el que tuvo lugar uno de los peores terremotos y tsunamis en la historia moderna, con más de 230 mil muertes y cientos de miles de heridos, el gobierno de la India pensó que lo peor había ocurrido con los sentineleses y los jarawa ya que sus islas se hallan relativamente cerca del epicentro y en el curso de la ola. Sin embargo, tres días después de ocurrida la tragedia, cuando la guardia costera envió helicópteros a investigar que había sido del destino de éstos pueblos, los guardacostas no tardaron en avistar a un sentineles, quien desafiaba al helicóptero apuntándole con su arco.

Aliviados y asombrados, inmediatamente se dirigieron hacia la isla de los jarawa, más abiertos al contacto. Allí descubrirían algo asombroso, ni un sólo jarawa había perecido durante el tsunami. Con un contacto reducido y poca confianza hacia los extranjeros, llevó cierto tiempo descubrir cómo fue que ambas tribus lograron salvarse de la ola. Ésta poca confianza por parte de los jarawa es comprensible, antiguamente una cultura pacífica fueron diezmados por los marinos británicos, quienes utilizaron su isla como base de aprovisionamiento disparando a cualquier jarawa que se acercase sin mediar palabra alguna. Los tiempos modernos no han sido mejores, en 1999 una epidemia de sarampión, llevado a la isla por un oficial del gobierno de la India, causó la muerte del 10% de la población jarawa.

Descifrar éste acertijo fue la tarea de Sophie Grig y los investigadores de Survival International, quienes establecieron contacto con varios jarawa hasta contactarse con Ashu, un jarawa capaz de comunicarse en hindú y acostumbrado al contacto con extranjeros. Éste les relataría la historia sobre cómo, cuando sintieron la tierra temblar, inmediatamente fueron a ver a los pescadores de su tribu, quienes le comunicaron a los jefes que el “mar había desaparecido” (un efecto común de los tsunamis es que antes de la ola receda el nivel de agua en la costa considerablemente). Sabiendo a partir de canciones que se pasaron de generación en generación que cuando la “tierra se enoja” y “el mar desaparece” la tribu debe esconderse de los espíritus de la tierra en el bosque de Balughat, el cual es el punto más alto de su isla, fue entonces que toda la tribu corrió hacia dicha aérea, quedando así completamente a salvo cuando la ola golpeó la isla.

Tras entrevistar a los onge descubrirían un mismo patrón, no en una canción, sino en un cuento muy importante en su cultura, el cual relata una historia en la cual la tierra tiembla y luego una pared de agua viene a llevarse a los pobladores. Razón por la cual intuitivamente 96 Onge se salvaron del tsunami al sentir el terremoto y correr hacia la parte más elevada de su isla.

En efecto, fue la tradición oral y las canciones de sus ancestros lo que salvó a éstas tribus despectivamente consideradas como primitivas por muchos.

Nota: reemplazada la palabra instintivamente por intuitivamente.

La antropometría y el ingeniero que parametrizó al ser humano para que las acciones y la interacción con los objetos resulten más simples

Hombre de vitruvioDefinir la altura estándar de una puerta parece algo muy simple: hacerla lo suficientemente alta como para que pasen por la misma las personas más altas dentro de un rango razonable que acapare al 99% de la población, pero lo suficientemente baja para que sea práctica estructuralmente. Eso resulta simple de comprender; pero qué acerca de, por ejemplo, la altura de una silla en relación a un escritorio y sus cajones, ciertamente debe existir una relación matemático estadística que enlace y determine los tamaños y distancias para que dichos elementos sean cómodos como para que el promedio de los seres humanos, y sus rangos de variaciones, puedan realizar una escritura confortable sobre la superficie del escritorio como a su vez poseer un fácil y rápido acceso a los cajones del mismo sin necesidad de mover el tronco de su cuerpo, todo perfectamente al alcance de nuestros brazos; o tal vez cuando nos sentamos en un automóvil, y simplemente con un movimiento de brazos podemos tomar el ojal del cinturón de seguridad e insertarlo en la traba con un simple movimiento que tampoco requiere mover el tronco del cuerpo para la absoluta mayoría de la población adulta.

Todo esto hoy lo damos por sentado y resulta tan básico, tan elemental y dado por hecho que nunca pensamos que esto, en realidad, es el producto de siglos de mediciones y estudios. Primero desde el saber común con tablas de medidas para ciertos objetos, y luego, con la llegada de la modernidad, del diseño industrial y el estudio científico de la biomecánica humana.

Los pioneros
Tabla de medidasPrimeramente ésta ciencia empezó como una técnica, midiendo la disposición y distancia de los elementos, por ejemplo, Hipócrates dio gran importancia en la cirugía al acceso y distancia del instrumental, Taylor durante la revolución industrial presto principal atención a mecanizar movimientos cortos, simples y prácticos durante el trabajo, y ciertamente infinidad de gremios a lo largo de los siglos desarrollaron sus propias “tablas de medidas” como la que puede verse hacia la derecha, utilizada por carpinteros del mundo angloparlante para determinar el tamaño y la distancia óptimos de distintos muebles para que estos sean prácticos y convenientes.

EL ModulorNo obstante, no fue hasta la llegada del arquitecto Charles-Édouard Jeanneret-Gris, mejor conocido como Le Corbusier, en que las dimensiones y movimientos humanos se comenzaron a considerar como relaciones matemáticas aplicables. Para esto creó el Modulor, una serie de escalas antropométricas que harmonizaban las dimensiones humanas con la arquitectura. Con éste, se podían dimensionar objetos tanto arquitectónicos como mobiliarios de manera tal que posean una mayor armonía con las dimensiones y movimientos humanos. El mismo empleaba fuertemente las series de Fibonacci y, a grosso modo, el sistema partía desde la mano levantada del hombre (226cm) y desde su ombligo (113cm). A partir de la primer dimensión se suma y se resta sucesivamente en relación a la sección áurea y se obtiene la serie azul; con el mismo proceso, pero a partir de la segunda medida, se obtiene la serie roja. Esto permite obtener miles de combinaciones aplicables tanto a un simple mueble como a un edificio entero.
EL Modulor

El hombre que parametrizó al ser humano
Estudios de Henry DreyfussEl problema con el Modulor es que si bien fue un adelanto no era un estudio científico, y se preocupaba más por la estética y el arte que el rigor matemático. No obstante, esto lo solucionaría el industrial Henry Dreyfuss a mediados del siglo XX. Con éste fin publicaría en 1960 una influyente obra denominada Measure of Man: Human Factors in Design (La medida del hombre: Factores humanos en el diseño), una obra culmine del diseño industrial; en la que se interpretan las relaciones ergonómicas como si se tratase de “ingeniería humana”. La antropometría deja de ser el paradigma principal siendo reemplazada por la ergonomía, es decir, las medidas en si dejaban de importar y las relaciones de movimientos y posiciones eran los factores determinantes

Estudios de Henry Dreyfuss
Estudios de Henry DreyfussDreyfuss crearía dos modelos estandarizados Joe y Josephine, todas sus medidas no estarían determinadas por valores absolutos sino que representarían porcentajes interrelacionados, por lo que al ajustar ciertas variables los modelos podían representar personas de distintos tamaños, así como niños, personas con distintos índices de masa corporal e incluso personas en sillas de ruedas. La biomecánica jugaba un rol fundamental en dichos modelos, con las articulaciones y sus rangos de acción definidos en arcos proyectantes de gran información visual para quien emplee el modelo.

Estudios de Henry DreyfussLas dimensiones, los rangos de movimiento y rotación del cuerpo dejan de ser valores individuales y pasan a representar relaciones interdependientes, jerarquizadas. Un movimiento de la rodillas alterará los valores asignados a su respectivo pie, así como el área de acción del modelo. Más importante aun es la tabulación de valores aplicables a distintas acciones. Tablas para el modelo sentado, tablas para el modelo estático, tablas para el modelo en movimiento, etc.

Estudios de Henry Dreyfuss

Esta obra marcó un antes y un después, y ciertamente dejó por sentado que en el diseño industrial se deben adaptar los objetos a la persona y no la persona a los objetos, dando paso a los diseños altamente ergonómicos que disfrutamos hoy en día.

El edificio más viejo del mundo

Construcción más antigua del mundoSe encuentra en Japón, y fue descubierta por casualidad en el año 2000 por un grupo de trabajadores de la construcción que se encontraba sondeando un área sobre la cual levantarían un parque. La estructura, que es la más antigua de la que se tenga registro hasta la fecha, se halla al norte de Tokio y según se cree, gracias a extensos estudios realizados por algunos de los mejores expertos en el campo de la datación arqueológica -estudios facilitados por la presencia de ceniza volcánica, algo que permite una datación muy precisa-, fue construida hace más de medio millón de años por Homo erectus, antepasados de los humanos modernos. Si bien hace años que fue descubierta aun se encuentra siendo estudiada y analizada por personal de la Museo de Tokio y del Natural History Museum de Londres.

La imagen hace referencia a la segunda construcción más antigua. La cual fue encontrada en Francia y data de hace 300 a 400 mil años. En el caso de la estructura japonesa la actividad volcánica, que cubrió la construcción con ceniza, contribuyó fuertemente con su conservación (bases y restos identificables, no la estructura en si). Desde el 2000 en adelante gran cantidad de asentamientos similares fueron encontrados en las regiones de Chichibu y Kamitakamori.

Actualización, Roberto en uno de los comentarios ha contribuido un enlace a un artículo de Octubre dle 2000 del Japan Times donde puede verse una de las excavaciones realizadas (este ne particular pertenece a Kamitakamori).

El edificio de piedra y ladrillo más alto del mundo
City Hall de FiladelfiaSi de edificios enteramente de piedra y ladrillo hablamos, el City Hall de Filadelfia es el edificio más alto del mundo. Con 167 metros de altura fue levantado a finales del siglo XIX por el arquitecto John McArthur, Jr. Su construcción duraría 30 años y llegaría a ser el edificio habitable más alto de su época. La sorprendente ingeniería detrás de esta mole de piedra, mármol, ladrillo y granito es asombrosa. De hecho, para balancear su peso las bases del edificio están compuestas por paredes de casi 7 metros de grosor. Al no contar con las estructuras de acero halladas en los edificios modernos, los ingenieros del pasado debían valerse de construir sus edificios en capas cuyas bases fuesen más gruesas y pesadas que las superiores. De esta manera lograban distribuir el peso de tal forma que el edificio no se balanceara con el tiempo o colapsara debido a su propio peso.

La obra sería fuertemente criticada por su coste, unos 24 millones de dólares -a valuación de la época la cifra era astronómica- y su altura. Debemos tener en cuenta que en un tiempo donde los ascensores no existían un edificio de 167 metros parecía una idea ridícula. Hoy en día es considerado como un monumento y señal de orgullo de su ciudad.

El complejo de edificios más viejo del mundo
San'aSi bien los romanos fueron los primeros en construir complejos regulados de edificios -ínsulas, ocupaban toda una manzana y en las épocas no reguladas llegaban a los 10 pisos;- y la Civilización Minoica en Creta, antes de ser borrada por un desastre natural épico, construyó palacios y edificios magnánimos; en Yemen -al sur de Arabia Saudita- se encuentra el complejo de edificios más particular del mundo.

Declarado como patrimonio de la humanidad, el complejo de edificios de barro de la antigua ciudad de San’a, hace ya más de 2500 años que se encuentra habitado. Si bien los edificios originales no se conservan, hay algunos de 400 y hasta 600 años. El complejo contiene más de 6500 edificios y alberga a miles de familias. Asombrosamente aun se conservan las paredes de barro originales de la antigua ciudad fortificada.

Es impresionante pensar que una ciudad de 2500 años pudo llegar a poseer el perfil topográfico de una metropolis suburbana de edificaciones altas de la actualidad.

El bungee jump más extremo del mundo

A partir del articulo de la tribu de Vanuatu “John from America, el mesías” un visitante de Anfrix llamado Osvaldo me envió un correo comentándome sobre una extraña y asombrosa costumbre que tiene lugar en Vanautu: Bungee jumping extremo.

El salto de torre practicado en la isla es parte de un ritual agrario que tiene como objetivo asegurar una buena cosecha. Para esto, se construye una torre de hasta 30 metros, de la cual, distintos hombres de la aldea saltaran al vacío. Este ritual, si bien similar a los bungee jumps vistos en occidente, posee un increíble giro de tuerca: Para garantizar que los dioses brinden una buena cosecha el saltador deberá tocar el suelo con su cabeza!. Las cuerdas, realizadas en base a una caña fibrosa de la región, son cortadas y atadas de tal manera que reduzcan la velocidad de manera que el saltador no muera “desnucado” en el intento. Además de esto en la base de la torre se deposita tierra blanda con el fin de amortiguar aun más el golpe.

John from America, el mesías

Leyendo un artículo sobre la tribu pirahã del Amazonas cuyo singular lenguaje, el cual no posee una definición del tiempo presente, nombres para los colores o números, y el cual además prácticamente destruye la teoría del tan “hagiografiado” Chomsky sobre una “gramática universal,” al no poseer ningún tipo de recursión -la inserción de una frase dentro de otra del mismo tipo- llegué a otro interesantísimo artículo de la revista del Smithsonian, sobre los dioses voladores.

A diferencia de los pirahã, los cuales rechazan todo lo externo y distinto a su tribu como algo inferior y sin importancia, existen otras tribus remotas cuya interacción con el mundo occidental no produjo rechazo, sino todo lo contrario. terminaron adoptando a sus emisarios como dioses o seres celestiales. El Movimiento Jon Frum en la isla de Tanna, Vanuatu, es uno de los “cargo cults” -cultos de cargamento- más llamativos del mundo. Su origen es borroso y tuvo lugar cuando una figura de carácter mesiánico denominada Jon Frum -nombre que según se cree deriva de “John from América”- prometería un futuro repleto de bienes y fortuna.

Para los melanesios, los habitantes de la isla, esta promesa parecería haberse cumplido cuando el Ejército de los Estados Unidos estableciera una base de reabastecimiento en Vanuatu durante los conflictos del pacífico que tuvieron lugar en la Segunda Guerra Mundial. Repentinamente decenas de aviones de carga comenzaron a sobrevolar la isla, muchas veces arrojando cargamento desde el aíre. Esto comenzó a ser considerado como una ofrenda divina por parte del dios volcánico Kerapenmun, que según la mitología lugareña es el padre de Jon Frum, y prontamente comenzaron a considerar a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos como una deidad benefactora.

Pasarían los años y no solo se crearía una compleja religión alrededor de lo ocurrido -aunque técnicamente es un culto y no una religión-, llegando a que varias personas se tatúen las letras “U.S.A” en sus pechos y levantando altares por toda la isla. Sino que además se crearía un festival donde, todos los 15 de Febrero, día en el que se espera vuelva Jon Frum, y al estilo de un ejercicio de izado de bandera de la USAF, docenas de melanesios representando a soldados izan una bandera de Estados Unidos y rinden un tributo religioso en su honor. Esta creencia, además a causa del recibimiento de las cajas con cargamento, se vio potenciada por el período de prosperidad que trajo la infraestructura dejada por ejército tras la guerra. Hoy en día, aunque no tanto como en los 60s y 70s, varios lugareños siguen esperando el retorno de Jon Frum.

Este tipo de “cargo cults” no son algo extraño en las de las remotas tribus del Pacífico. Por ejemplo, en una tribu no muy lejos del lugar existe un culto donde se considera al Príncipe Felipe de Edimburgo como un dios.

El experimento de Kellogg, o cómo experimentar con tu hijo de 10 meses

Winthrop N. Kellogg era un psicólogo doctorado en la Universidad de Columbia y profesor de la Universidad de Indiana, cuya área de especialización se hallaba en el estudio del condicionamiento, la conducta y el aprendizaje. Habiendo estudiado la capacidad del ser humano para adaptarse a la ecolocalización, decidiría extender su investigación a descubrir qué separaba al humano del animal. Es así que realizaría en 1931 su obra más famosa: “El simio y el niño” un estudio en el cual se utilizaría a un chimpacé bebé y a un humano de menos de 1 año, con el fin de hacerlos convivir como si fueran hermanos, utilizando la misma ropa, juguetes y utensilios, para así observar y estudiar la evolución y aprendizaje de ambos bajo un entorno similar.

Para el experimento Kellogg utilizaría una chimpacé recién nacida, Gua, y asombrosamente a su propio hijo de 10 meses, Donald. El experimento tenía como objetivo discernir cuándo precisamente se creaba esa brecha que, racionalmente, separaba al humano del animal. Gua sería tratada y cuidada de la misma manera que Donald, y ambos formarían una relación similar a la encontrada en hermanos de la misma edad. Sin embargo, ocurriría algo que Kellogg no imaginaba. Gua comenzaría a aprender más rápidamente que su hijo, dejando de mojar los pañales y comenzando a comer utilizando cucharas antes que Donald. Al mismo tiempo, y ocurriendo exactamente lo inverso a lo que esperaba Kellogg, no sería Gua la que se “humanizaría” sino que sería Donald quien comenzara a desarrollar las conductas de un chimpancé. Desde emitir ladridos hasta probar todo con la boca imitando el patrón característico de estos simios. Así mismo, su dominio del lenguaje se vería seriamente aletargado.

Si bien Kellogg terminaría separándolos, Donald reportaría que varios de los modismos y conductas aprendidos de Gua quedarían patente durante toda su vida.

Enlaces relacionados
The Ape and The Child – el estudio realizado por Kellogg hallado libremente en la biblioteca en línea de la Universidad de Florida (inglés)

El loro que salvó a un dialecto de su desaparición

Alexander Von Humboldt fue uno de los mayores y más intrépidos exploradores de la historia. A tal punto que el mismo Darwin lo llamaría “el más grande viajero científico de todos los tiempos”. Uno de sus principales intereses eran las tierras de América, y es allí donde encontraría un loro que había pertenecido al último parlante de la lengua aborigen de los atures.

Constantemente desaparecen lenguas en el mundo, de hecho, en el presente “gracias” a la globalización este problema ha aumentado a niveles nunca antes vistos. Sin embargo, este fenómeno no es algo nuevo y en el pasado, aunque a un ritmo mucho menor, múltiples lenguas tribales se extinguían tras grandes accidentes, como sequías prolongadas, guerras, tornados u otros tipos de catástrofes que dispersaban irremediablemente a sus pequeños números de parlantes.

Durante su travesía científica por América de 1799 a 1804 Humboldt notó esta problemática. Esto quedaría demostrado en su viaje a la región de San José de Maypure, lugar en el que vislumbraría un panorama desolador. Los indígenas atures que deseaba contactar, según le contaron pobladores de la zona, habían sido atacados por caribes, y ya nada quedaba de ellos. Tras unos días le harían llegar la noticia de que solo un pequeño vestigio de la lengua atur quedaba vivo, un viejo loro casi desplumado que había pertenecido a uno de los últimos atures. Humboldt invertiría gran cantidad de tiempo intentando comprender los gritos y parloteos del loro, logrando llegar a catalogar 40 palabras tras un duro y arduo trabajo. Si bien hoy en día varios lingüistas afirman que lo más probable es que con los años el loro deformara las palabras y estas en realidad no reflejen verdaderamente la fonética atur, las notas realizadas por Humboldt son, en efecto, el último legado y vestigio de su cultura.

Una historia parecida puede ser la del Nushu, la lengua secreta de las mujeres en la China feudal.

Relacionado
El Nüshu, La lengua secreta de las mujeres
– En Google Books podemos leer más sobre la misión a Atures del libro escrito por el mismo Alexander von Humboldt y William Macgillivray -desafortunadamente solo lo pude encontrar en inglés-

El Evento de Toba, el día que la humanidad casi se extingue

La inmensa mayoría de los antropólogos concuerda que el momento de mayor peligro para la humanidad fue la erupción del Monte Toba, hace aproximadamente unos 71.500 a 40.000 años atrás, y cuyo “invierno volcánico”, de unos 6 años de duración, no sólo causó una extinción masiva de especies sino que redujo a la humanidad a un número de entre 1.000 a 10.000 pares de reproducción, la cantidad de población más baja desde la existencia de los Homo Sapiens.

Las dimensiones del evento son imposibles de imaginar ya que fue la única explosión volcánica de magnitud 8 o “Mega Colosal” desde la existencia del Homo Sapiens, y es además considerado como la mayor explosión volcánica de los últimos 25 millones de años. La cantidad de material expulsado superó los 2800 kilómetros cúbicos llegando a cubrir regiones con una capa de hasta 9 metros de ceniza (Para darnos una idea de la magnitud de la explosión podemos compararla con la famosa erupción del Monte Saint Helens, la cual en 1980 con sólo unos 1.2 Km de material expulsado derrumbó la ladera norte del monte y dejó un cráter de varios kilómetros). No obstante, el mayor problema fueron las aproximadamente mil toneladas métricas de ácido sulfúrico arrojadas a la atmósfera, causando durante varios años algunas de las peores lluvias ácidas de las que se tengan constancia en la Tierra.

De todas maneras, la erupción fue solo el principio de la catástrofe, ya que el invierno volcánico generado por la obstrucción de los rayos solares a causa de la gran cantidad de ceniza arrojada a la atmósfera produjo un desbalance térmico que hizo decrecer la temperatura global de la Tierra de unos 3 a unos 3,5 grados Celsius durante varios años. La extinción de varias especies fue masiva y desafortunadamente la humanidad se encontraba aun concentrada en la “zona de riesgo”. Esto pudo corroborarse con estudios de ADN Mitocondrial -el ADN que solo es heredado por vía materna por lo que es ideal para rastrear grupos poblacionales- los cuales sugieren que la cantidad de diversidad genética en la población humana sobreviviente a la catástrofe fue tan baja que el riesgo de extinción a causa de virus y otros tipos de factores reductores de población se incrementó a niveles realmente alarmantes.

El mayor experto en el tema es Stanley Ambrose de la Universidad de Illinois, quien dedicó toda su carrera a estudiar la catástrofe y es además el creador de la Teoría de la Catástrofe de Toba, la cual hoy es fuertemente apoyada por la comunidad científica y que establece que la cantidad de parejas humanas restantes tras el desastre varió solo de 1.000 a 10.000 mil pares con capacidad de reproducción, cantidad lo suficientemente reducida como para haber considerado a la humanidad, según los estándares utilizados hoy en día para catalogar a las especies animales, bajo la denominación de “especie en peligro de extinción”.

Mezvan agrega en un comentario:

“Pero, hace pocos días, una investigación llevada a cabo por Muchael Petraglia, de la Universidad de Cambridge, ha descubierto toda una serie de artefactos de piedra en un yacimiento del sur de la India que sugiere que las poblaciones locales permanecieron en la región después de la erupción. Las herramientas, que fueron encontradas en capas sedimentarias que hacían ’sandwich’ a una capa de ceniza producida por la erupción de Toba, muestran una ligera evolución a través de dicha capa, pero en general son bastante similares.

Según los investigadores, los hallazgos pueden ayudar a clarificar algunos aspectos de las migraciones humanas durante ese periodo, dado que la sofisticación de las herramientas encontradas sugiere que fueron hechas por humanos modernos, en lugar de por sus parientes más primitivos.”

http://www.elmundo.es/elmundo/2007/07/05/ciencia/1183654115.html

Artículos relacionados
La furia del Kilauea y su enorme torre de lava.
El terremoto más poderoso en la historia y el terremoto más mortífero.

El papelón más grande en la historia de la ciencia

Leyendo una entrevista al ya fallecido historiador Gordon Wright, doctorado en historia francesa, me encontré con un episodio increíble: La anécdota de Emmanuel Domenech y su obra la cual supuestamente iba a cambiar el entendimiento antropológico de América, pero que terminó siendo el mayor papelón científico de la historia.

En el año 1860 el ministerio de Bellas Artes de Francia publicaba con gran pompa y utilizando fondos del estado un tratado llamado “Manuscrit pictographique Américain précédé d’une Notice sur l’Idéographie des Peaux-Rouges” -Manuscrito pictográfico Americano – Precedido por una anotación sobre la ideografía de los pieles-rojas-. Dicha obra era considerada como un gran avance en el estudio antropológico de América que pondría a Francia a la vanguardia. Varias reuniones y congresos fueron organizados en torno al estudio de dicho ejemplar y su autor, el reconocido geógrafo y experto en los pueblos autóctonos de América, Emmanuel Domenech, se había vuelto una especie de celebridad momentánea en la comunidad científica.

Ciertamente la suerte había llamado a su puerta ya que la autoría del tratado fue gracias a la serendipia. Varios meses antes una llamada del director de la Biblioteca del Arsenal de Paris pondría en sus manos un misterioso manuscrito del que no se sabía el origen y había sido catalogado bajo el nombre de “Livre des Sauvages” por un empleado de la biblioteca que lo había encontrado mezclado entre los archivos de la misma. Este manuscrito, supuestamente creado por tribus nativas de América, contenía varias imágenes que Domenech interpretó como orginales lenguajes y religiones americanas de la época precolombina, y significaba un redescubrimiento total de estas culturas. Apresurado para evitar que alguien se le adelantara y tras estudiar profundamente los dibujos hallados en el manuscrito, Domenech compiló el tomo mencionado en el párrafo anteriores en el cual ofrecía un detallado y complejo análisis de cada supuesto “pictograma” hallado en el manuscrito. “Pictogramas” que iban desde representaciones de templos hasta figuras de dioses.

Tal obra hizo que incluso lo sugieran para el Prix Volney -un prestigioso premio otorgado por el Institut de France- y fuera agasajado con varias cenas y premios. Con tanta gloria nadie podría haber imaginado la tormenta que se estaba por desatar luego de que en una de estas cenas el Ministro de Estado francés -que como curiosidad era el hijo de Napoleón-, muy pasado de copas y alegre por el descubrimiento, comenzara a despotricar contra Alemania e Inglaterra diciendo que la “civilización francesa” era “una luz entre la oscuridad” y que esta era el “motor del avance en el mundo Occidental” -incluso llegando a hacer referencias escatológicas sobre los países rivales-.

Estos dichos levantaron un gran revuelo e indignación, entre ellos la del reconocido bibliógrafo Petzhold quien, con el fin de desprestigiar la obra de Domenech, decidió analizar el manuscrito original con el fin de encontrar algún error. Tras obtenerlo algunas semanas después este no pudo llegar a creerle a sus ojos, el supuesto “manuscrito” indígena no era más que el cuaderno de tareas de un niño alemán, y los “pictogramas” que Domenech había identificado eran simplemente los intentos de escritura del niño realizados en letra gótica -inmensamente utilizada en Alemania pero casi desconocida en Francia-. Más vergonzoso aun todas las figuras que Domenech había catalogado como “brujos”, “dioses” y “templos” eran simples dibujos de cosas triviales como un panal de abejas o una salchicha. Pero claro, el prestigio como geógrafo de Domenech, su notable pasado como explorador y conocedor del nuevo continente llegando a haber sido el Secretario de Prensa del Emperador de México Maximiliano von Habsburg, hicieron que todos den por sentado la veracidad de su investigación. En un abrir y cerrar de ojos Domenech pasó de celebridad a hazmerreír de la comunidad científica.

Enlaces relacionados
– Catalogo sobre las distintas obras de Emmanuel, donde se pueden ver sus investigaciones sobre tribus americanas (algunas pueden ser leídas on-line).
Escaneo del comentario sobre el “Manuscrit pictographique Américain précédé d’une Notice sur l’Idéographie des Peaux-Rouges” publicado en el boletín de 1861 de la Société de Géographie.

El retrato más antiguo del mundo

Retrato más antiguo del mundoEn Noviembre del 2005 un pensionado se encontraba realizando sus excursiones cotidianas cerca de Angoulême. Al entrar a una cueva vio algo que inmediatamente pudo reconocer, un rostro. A sabiendas de que la zona es rica en pinturas prehistóricas no dudó en contactarse con el Ministerio de Cultura. Un grupo de arqueólogos enviado inmediatamente realizó que se trataba de uno de los descubrimientos más significativos de los últimos tiempos. Tan importante era que por miedo a no ser cierto lo mantuvieron en secreto durante meses hasta verificar su autenticidad. Y no era para menos ya que dibujado en la piedra, y aprovechándose de ciertas protuberancias naturales de la roca, hace 27 mil años un hombre retrataba el rostro de un integrante de su tribu utilizando un trozo de carbón.

Si bien de rasgos mucho más simples que los presentes en los animales hallados en las pinturas rupestres los arqueólogos piensan que al estar dichos hombres primitivos tan familiarizados con el rostro humano, solo necesitaron de algunos rasgos generales para crear una cara reconocible. Según Jean-François Baratin, Director regional de todas las operaciones arqueológicas en el Oeste de Francia, el descubrimiento es de gran valor no solo arqueológico sino también antropológico, ya que ayudará a comprender aun más el comportamiento de la humanidad en su pasado remoto.

Nota: Sinceramente creo que hay que tener mucha imaginación para ver el rostro. Pero hay que tener en cuenta algo, el retrato utiliza las protuberancias de la roca para tomar forma, una fotografía bidimensional hace imposible apreciarla correctamente.

El experimento de Psammetichus I

¿Cuál fue el primer lenguaje? La eterna pregunta que parece no tener respuesta. Sin embargo, este no es un cuestionamiento nacido del pensamiento moderno, sino que cala muy hondo en la mente humana. Tan hondo que se remonta a los antiguos egipcios hace aproximadamente unos 2600 años cuando el faraón Psammetichus I, interesado por determinar cuál era el lenguaje originario, utilizara a dos recién nacidos en un llamativo experimento.

Heródoto de Halicarnaso, considerado uno de los padres del registro de la Historia, que el faraón Psammetichus I estaba determinado a averiguar el origen de todas las lenguas. Ardua fue la tarea de discernir la manera en cómo esto se llevaría a cabo y mucho tiempo llevó el tomar la decisión. No obstante, un día, se concluyó que si existía una lengua original esta tendría que ser natural, ya que de lo contrario cómo se aprendería un lenguaje sin saber otro previamente. A causa de esto el faraón entregaría a dos recién nacidos a dos pastores de distintas regiones, les daría dinero y ordenaría bajo amenaza de muerte que cuidaran a los niños fielmente y evitaran a toda costa que éstos escucharan palabra alguna. Junto a sus ordenes estaba la de permanecer atentos ante la primer palabra del niño y tomar registro de esta. Obedientes ante el faraón los pastores cumplieron al pie de la letra las instrucciones, hasta que un día, uno de los niños, produjo su primer palabra -o más exactamente su primer balbuceo-. “Bekos” el pastor creyó escuchar una palabra que asoció inmediatamente con el idioma frigio, en el cual un sonido parecido a “bekos” se utilizaba para referirse al pan o la comida. Inmediatamente viajó hacía el faraón y tras el encuentro le comunicó que el niño, sin haber escuchado anteriormente palabra alguna, pronunció bekos pidiéndole comida. Tras este evento los egipcios quedaron convencidos que los frigios eran los antecesores, y por ende, la gente más antigua en haber caminado por el mundo.

Durante mucho tiempo se creyó que esta era una leyenda que Heródoto había mal interpretado. Sin embargo, el hecho de que Psammetichus I sí haya estado interesado en las lenguas, y el que los egipcios creyeran a los frigios verdaderamente anteriores, le da cierto peso.

La música de los hombres de Neandertal

Cuando pensamos en los hombres de Neandertal inmediatamente nos vienen a la mente imágenes de seres primitivos tirándose grandes trozos de roca los unos a los otros, rara vez, a menos que seamos antropólogos o paleontólogos, pensamos en estos primos del ser humano moderno como seres sensibles que enterraban a sus muertos en elaborados rituales y disfrutaban de la música gracias a instrumentos que ellos mismos construían.

Gracias a varios hallazgos arqueológicos la noción del hombre de Neandertal como un gigante primitivo y violento fue cambiando gradualmente hasta llegar a la visión más panorámica y compleja de los mismos con la que contamos hoy en día. Uno de estos hallazgos ocurrió en Eslovenia, más exactamente en la cueva Divje babe I, cuando un grupo de investigadores descubrió un artefacto que traería uno de los más grandes y reñidos debates científicos de la historia. El instrumento era sin duda alguna un instrumento musical de viento diatónico pero el hecho de que éste fuera encontrado en una de las pocas cuevas de la región de Dinarid Karst que se remontan al Paleolítico Medio lo hacía literalmente único.

Hecha con el fémur de un joven oso la flauta data de un tiempo en el que no se creía posible el tallado de huesos más allá de simples símbolos ritualistas. Esto hizo que durante mucho tiempo los agujeros de la flauta fueran atribuidos a distintas teorías como por ejemplo ser el producto de la perforación producida por los dientes de un carnívoro; sin embargo, en la otra esquina, son muchos los científicos que sugieren el que su origen no es en lo más mínimo natural y de hecho es un instrumento artificial creado por las manos del hombre, algo que es soportado por la suave terminación de los filos. Mientras tanto, hasta que se confirme si la flauta de Divje babe I es artificial, la flauta de Geissenklösterle seguirá siendo el instrumento musical más antiguo que se conoce con unos 36 mil años.

Sea natural o sea artificial el debate está sembrado, y todo indica que seguirá latente por mucho tiempo. A continuación les dejo algunos enlaces a las varias teorías que existen: