Category Archives: Arquitectura

Pinturas de la Memoria

Hace un tiempo atrás leyendo la biografía de Mozart me sorprendió y hasta resultó increíble un recuento que relataba como Mozart, tras escuchar intrincadas piezas musicales en el teatro, iba corriendo a su hogar y escribía en notación musical las largas obras sin error alguno. Es así que leyendo un artículo de Willard Smith sobre este tipo de personas, las cuales logran extraer de su memoria detalles tan minúsculos que sorprenderían al más detallista, me topé con la historia de Franco Magnani. Franco es un pintor italiano que a pesar de haber abandonado Potito, su pueblo, natal en 1958 aun puede pintarlo en lujo de detaalle solo basándose en sus recuerdos. Sus pinturas son tan similares a los edificios reales que varias exposiciones, donde se ubica la pintura y a la par una fotografía, han sido realizadas por todo los Estados Unidos.

Lo más curioso de su obra es notar el paso del tiempo, ya que si bien las fotografías reflejan al Potito actual, el cual se ha convertido en un pueblo fantasma, las pinturas de Magnani retratan el colorido y cuidado pueblo de su infancia.

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― En su sitio oficial tiene varios ejemplos de “Pinturas de la Memoria”.

Los insurrectos loros vigía de Paris

Durante la primer guerra mundial la aviación de combate era un recurso nuevo y poco explorado, que tomaba por sorpresa a los generales más experimentados y desequilibraba sus estrategias predilectas. Si bien el bombardeo aéreo no era para nada exacto, de hecho consistía en que el acompañante del piloto se levante y tire una granada a tierra con la mano, en la población local dichos ataques causaban un terror contundente. Para contrarrestar semejante arma psicológica los franceses comenzaron a entrenar un ejército de loros para que huyan al escuchar con su agudísimo oído el motor de un avión, una vez amaestrados los ubicaron en la Torre Eiffel. Desgraciadamente los emplumados vigías no distinguían bien entre amigos y enemigos, por lo que la población parisina se encontraba corriendo desesperada a guarecerse en sus casas cada vez que veía salir volando de la torre a las bandadas de loros… Su desempeño fue tan frustrante que el mismo almirante que sugirió la idea subió con una escopeta para deshacerse de sus infortunados vigías voladores.

Quizás les hubiese ido mejor con los hombres pájaro… ah no…

El hombre pájaro que no sabía volar

Franz Reichelt, un sastre austriaco, fue uno de los tantos “hombres pájaro” que intentaron volar utilizando conceptos totalmente erróneos. Con una prenda confeccionada por él mismo que intentaba servir de aladelta y paracaídas, ascendió un 4 de Febrero de 1912 al primer nivel de la torre Eiffel. Tras un pequeño discurso alentó a los turistas a cronometrar su vuelo… por supuesto nunca logró volar.

Nota: Punto extra por su bigote a lo rococo 😀

El osario de Kutná Hora

Kutna Hora es una construcción Gótico-barroca del siglo XV cuyos orígenes son más que llamativos. Cuenta la historia que un viajante que se dirigía a Moravia se echó a descansar en los bosques de la zona. Su cansancio era tal que tuvo un sueño casi hipnótico en el que un diminuto pájaro entraba por su boca y le sugería construir un monasterio. El viajante, convencido de que esta era una señal divina, comenzó la construcción junto a un modesto cementerio del siglo XIII. Es así que gracias a la presencia de esta iglesia y a una anterior bendición de la tierra por abad Jindrich al servicio del Rey Bohemio, que todos los habitantes del área deseaban que sus restos fueran depositados allí. Gradualmente esto llevó a que el número de tumbas, sobretodo con la llegada de la Peste Negra, crecería cuantiosamente. Tan grande sería la cantidad de entierros en el lugar que prontamente hallarían que las tierras del cementerio ya no alcanzaban a guardar a nadie más. Sin embargo, los pobladores seguían deseando descansar allí, por lo que los monjes comenzaron apilar los restos en la iglesia. Para tener una idea de lo tan alta que llegó la cantidad de huesos, en el siglo XVI uno de los monjes debió levantar seis pirámides de restos óseos para apilarlos mejor, ya que incluso la capilla comenzaba a quedar chica.

A causa de esta razón en el siglo XIX, más exactamente en 1871, el príncipe de Schwartzenberg, preocupado por la cantidad de huesos en el lugar, contrató a Frantisek Rindt, un afamado artista local, para que viera como mejorar el lugar respetando a la vez el deseo de las personas que decidieron que sus restos descansasen en el lugar. Frantisek, entonces, tomaría la decisión de construir una iglesia utilizando los huesos de los difuntos, es así que nace el Osario de Kutná.

Imágenes de la gran inundación de Paris de 1910

Uno de los desastres naturales más destructivos y devastadores de principios del siglo XX tuvo lugar en París en el año 1910, sólo dos años después de la gran inundación que destruyó Moscú. Trágico porque junto a sus aguas la inundación se llevó consigo algunos de los tesoros de la historia más valiosos como monumentos y reliquias de incalculable valor.Y llamativo porque nadie pudo haberla previsto, de hecho, Jean-Paul Phillipon, el arquitecto que construyó el Musée d’Orsay diría con un gran dolor “Calculamos que el agua podría subir hasta 33 metros, nadie podía haber imaginado que lo haría hasta los 33.62 metros”. De esta manera hospitales, museos, casas y edificios fueron arrasados por el agua. Los taxis de tierra fueron reemplazados por lanchas que transportaban suministros y gente enferma en una ciudad aterrorizada y convencida de que sería arrastrada por el Sena. Sin embargo, la inundación pasó y las fotografías quedaron como testigos inmutables de un evento histórico.

Reconstruir la ciudad y los monumentos tuvo un valor cercano a los cien millones de dólares,

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― Una de las mejores colecciones de imágenes de la inundación de la red.

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La Gran Inundación de Moscú de 1908.

El epitafio de Newton

En la abadía de Westminster descansa un hombre que es considerado unánimente como el científico más grande de todos los tiempos y junto a Da Vinci la mayor mente de la humanidad: Sir Isaac Newton. El epitafio de su tumba, que se presenta originalmente en Latín, es tan interesante como su vida, ya que durante dos siglos mantuvo el récord de ser el epitafio más largo de todos:


Aquí descansa
Sir ISAAC NEWTON, Caballero
que con fuerza mental casi divina
demostró el primero,
con su resplandeciente matemática,
los movimientos y figuras de los planetas,
los senderos de los cometas y el flujo y reflujo del Océano.
Investigó cuidadosamente
las diferentes refrangibilidades de los rayos de luz
y las propiedades de los colores originados por aquellos.
Intérprete, laborioso, sagaz y fiel
de la Naturaleza, Antigüedad, y de la Santa Escritura
defendió en su Filosofía la Majestad del Todopoderoso
y manifestó en su conducta la sencillez del Evangelio.
Dad las gracias, mortales,
al que ha existido así, y tan grandemente como adorno de la raza humana.
Nació el 25 de diciembre de 1642; falleció el 20 de marzo de 1727.

Qué es lo curioso, te preguntarás: bueno, su epitafio, las palabras que lo acompañaran por la eternidad, en realidad no reflejen en lo más mínimo lo que Newton pensaba de él mismo:

“No sé lo que el mundo pensará de mí, pero a mí me parece que tan solo soy un chico que juega en la playa y que se divierte al encontrar un canto rodado o una concha más hermosa que de ordinario, mientras el gran océano de la verdad yace ante mis ojos sin descubrir”.

Victor Lustig, el hombre que vendió la Torre Eiffel

Victor LustigVictor Lustig fue un personaje muy particular ya que, merecidamente, pasó a la historia como el mayor embaucador de todos los tiempos. Dotado de un carisma embriagante y con una sonrisa compradora, Victor, quedaría inmortalizado como “El hombre que vendió la Torre Eiffel”. Ya poseedor de un profundo historial de estafas, como el haber vendido máquinas que imprimían dinero en su juventud, Lustig se lanzaría a realizar uno de los mayores engaños de la historia cuando en 1925, al leer en un periódico sobre los sonantes problemas que tenía la ciudad a causa de los gastos de mantenimiento del emblematico monumento parisino, adoptara el falso personaje de un oficial de gobierno y le enviara una invitación de negocios a seis comerciantes de la industria metalúrgica. Armando una reunión en la misma torre, donde ofrecería a los posibles compradores transporte en lujosas limusinas y elaborados discursos sobre los beneficios de comprar el monumento, Lustig se las arreglaría para hacerlos entrar en un remate en el cual apostarían una gran cantidad de dinero. El remate lo ganaría André Poisson, y tras este, ya con un maletín repleto de billetes, Victor tomaría un tren hacia Vienna donde viviría como un duque por varios años.

Torre Eiffel

Sin embargo, las aventuras de Lustig no terminarían con esto. Un tiempo después de su particular venta de la torre convencería al mítico Al Copone de realizar un negocio, inexistente, por 40 mil dólares. Tras mantener durante dos meses el dinero en una caja de seguridad Victor lo regresaría a Capone con una falsa nota de disculpas y el comentario de que el negocio había fallado. Capone, sorprendido por la “integridad” de éste buen hombre, le enviaría la suma de 5 mil dólares en señal de agradecimiento por no haber escapado con el dinero. De esta manera Lustig se quedaría no solo con una considerable cantidad de dinero sino que, además, ganaría el favor y amistad de uno de los mayores jefes de la mafia, solo por haberlo estafado!!.

Abusando de su suerte, varios años después, sería atrapado en uno de sus negocios y enviado a la prisión de Alcatraz. De todas maneras se las arreglaría para vivir como un rey dentro de la misma.

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El Pilar del Templo de Delhi

El pilar del templo de Delhi pilar de hierro que desde hace 1600 años se remonta soberbiamente hacia el cielo y parece ser inmune a la corrosión y oxidación. Las teorías son muchas, van desde el clima especial de Delhi hasta como quizás el material utilizado o tal vez algún secreto cuyo ingeniero se llevó consigo a la tumba. Casi tan curioso como sus propiedades anticorrosivas es el método con el que fue construido, un complejo proceso de soldaduras primitivas. Estas propiedades obviamente llevaron a que la población local comience a explicarlas mediante magia y leyendas. De hecho la creencia popular indica que si se camina rodeando la columna mientras se piensa fuerte en un deseo, este se cumplirá.

Por supuesto existe una explicación científica del fenómeno, aunque mucha gente supersticiosa decide obviarlo: en la época en la que el pilar fue construido el hierro era extraído de la superficie terrestre, es decir que era hierro que permaneció expuesto durante millones de años a los elementos. Esto, combinado con un proceso de fundición especial propio de los ingenieros -o mejor dicho alquimistas- de la época, que adicionaba gran cantidad de fósforo otorgó al pilar tan formidable propiedad anticorrosiva.

Para una explicación más detallada del fenómeno se puede consultar éste artículo escrito por un ingeniero químico. (está en Ingles)

No solo en su estructura existe el misterio y la duda, sino que su origen se encuentra plagado de espacios negros. La inscripción en Sánscrito del tipo Gupta que se encuentra marcada sobre su base indica que fue construida a cargo de Chandragupta II Vikramditya (año 400 aprox); algo singular ya que señala que el lugar original de la columna antiguamente se encontraba muy lejos del actual. No obstante, y aquí radica el misterio, encontramos varias inscripciones más, algunas relacionadas al Rey Anang Pal II, lo que indicaría que el monumento fue capturado varias veces a lo largo de su historia como trofeo de guerra y llevado a puntos geográficos muy separados entre si.

Por cierto, el Sant’Angelo actual es solo una sombra del original. Varios saqueos, guerras y bombardeos durante las Guerras Mundiales lo redujeron bastante. así y todo, sin embargo, puede ser visto vía satélite desde Google Earth.

Más allá de la extinción, las advertencias de lso basureros nucleares

El miedo a la extinción propia del hombre no es solo territorio de las películas de ciencia ficción. Preocupados por esto muchos científicos comenzaron a investigar como evitarlo, otros, y aquí viene lo interesante, comenzaron a pensar qué soluciones, o mejor dicho qué hacer, en caso de que inevitablemente la extinción de la humanidad producto del fuego nuclear golpeara la puerta. Es así que un grupo de especialistas en semiótica (ciencia que dedica a estudiar los signos,sus relaciones y su significado) comenzó a desarrollar un lenguaje iconográfico para advertir a seres inteligentes el significado de un peligro inminente (como residuos nucleares, o algo dañino). El mayor problema se planteó desde la perspectiva que la simbología actual, natural y familiar a la humanidad, así como la utilización del lenguaje sería inútil.

Después de todo éstos seres podían ser o bien sobrevivientes humanos reducidos a un estado neolítico, que perdieran todo contacto con los lenguajes actuales; o una nueva especie inteligente que evolucionara en la Tierra tras la extinción de la humanidad. Luego de una intensa investigación se desarrollo un gráfico cuya función es la de comunicar el peligro de la radiación a un ser inteligente. Estos símbolos se encuentran distribuidos por todos los basureros nucleares de Estados Unidos.