Andrómeda desde otro punto de vista
“En todos tus viajes, ¿has visto alguna vez una supernova? Vi una estrella explotar y expulsar los bloques fundamentales del universo: otras estrellas, otros planetas, y eventualmente, otra vida. Una supernova. Creación en si misma. Estaba allí. Quise verla y ser parte del momento.
¿Y sabes cómo percibí uno de los momentos más gloriosos del universo? ¡con éstas ridículas esferas gelatinosas en mi cráneo! Con ojos diseñados para percibir sólo una pequeña fracción del espectro EM. Con oídos diseñados para percibir solamente vibraciones a través del aire.
¡No quiero ser humano! quiero ver rayos gamma. Quiero escuchar rayos X. Quiero oler la materia oscura. ¿Entiendes lo absurdo de mi? Ni siquiera puedo expresarlo correctamente porque debo conceptualizar ideas complejas en éste estúpido y limitado lenguaje oral. Quiero alcanzar más allá con algo más que éstas garras prensiles, y sentir el viento solar de una supernova soplando sobre mi.”
Esto último pertenece a una de mis escenas preferidas de la nueva Battlestar Galactica. Cuando el Cylon humanoide Cavil -un “robot” con fisiología y fisonomía completamente iguales a las de un ser humano- se queja ante su diseñadora por el hecho de haber sido creado tan humano, tan limitado… Puedo decir que lo entiendo, varias veces me he preguntado cómo sería poder percibir el mundo y el universo con una visión capaz de capturar un porción más amplia del espectro electromagnético. Sería simplemente increíble:

Desafortunadamente, solo debemos de conformarnos con adaptaciones de falso-color como la anterior, que por más bellas que sean, no se comparan a la experiencia real. La imagen es una composición infrarroja de la galaxia de Andrómeda. Para una versión en alta-resolución, click aquí.




Este artículo fue publicado el: 25/05/09 a las 2:15 pm,y se encuentra archivado bajo las categorías: