El cerebro de las profundidades
Imaginen bucear por las coloridas profundidades de las costas oceánicas australianas, particularmente, aunque habita otras partes del mundo, y de repente, como salido de la combinación de una novela de Julio Verne y un mapa de Sebastian Münster, encontrarse con un gigantesco cerebro que responde a nuestros movimientos.

Si bien este sería un excelente inicio para una película de terror B, esta experiencia no tiene nada de fantasioso, ya que es exactamente lo que podría llegar a pensar un buzo que, sin conocerlo de antemano, se cruce con un fantástico coral cerebro, una de las maravillas del océano y uno de los animales de forma más interesante. De la familia de los Faviidae, este animal cuyo tamaño varia del metro al metro y medio en promedio, se caracteriza por su parecido con un cerebro.
Otra de las curiosidades relacionadas con el mismo, es que es uno de los “matones” del mundo de los corales. El crecer lentamente se ve imposibilitado de colonizar grandes cantidades de territorio, como lo hacen los corales ramificados, pero su fortaleza le hace posible despedazar otros corales más débiles.




Este artículo fue publicado el: 14/12/08 a las 8:38 pm,y se encuentra archivado bajo las categorías: