La bala humana
Vía Cracked uno de los más graciosos y mejor escritos sitios de humor de la lengua inglesa.
Esta historia ya la conocía, y gracias a esta entrada pude recordarla. Se trata de las “aventuras” del cirujano John Paul Stapp, quien a finales de los 40s y 50s donó su cuerpo a la ciencia, estando aun vivo, para estudiar los efectos de velocidades supersónicas, aceleración y desaceleración sobre el cuerpo humano.
Sus estudios comenzaron en 1947, cuando la creencia de “la barrera de los 18g” era considerada una prácticamente una ley. Esta barrera, hacía referencia al límite de aceleración o desaceleración que el cuerpo humano podía soportar antes de que colapsen sus órganos. Sin embargo, Stapp probaría la falsedad de la misma. De hecho, llegaría a los 46,2g, convirtiéndose en “El hombre más rápido del mundo”.
Uno de los focos principales de la investigación realizada por Stapp y sus colegas, consistió en mejorar las condiciones de supervivencia de los asientos eyectores en los aviones de alta velocidad. Para esto utilizarían distintos vehículos especialmente preparados para la misión, siendo el Sonic Wind I y más especialmente el “El desacelerador humano” los más importantes. El último de los mencionados, fue un vehículo de 648 kg montado sobre una vía de 610 metros, que gracias a una serie de cohetes en su parte trasera y un freno mecanismo de múltiples etapas lograba acelerar y desacelerar el vehículo a distintas intensidades.
A lo largo de sus investigaciones, sufriría roturas de huesos y hasta un doloroso desprendimiento de retinas. Pero valdrían la pena. Stapp demostraría que un humano era capaz de soportar de frente una aceleración de 46g (récord que lograría el 10 de Diciembre de 1954 con la Sonic Wind, segunda imagen), y los datos obtenidos servirían para dar forma desde las siguientes generaciones de asientos de eyección hasta en la construcción y diseño de los marcos para choques en automóviles. Los hallazgos servirían además para mejorar el diseño de los cinturones de seguridad, desarrollando el sistema de cinturones extensibles con los que contamos hoy en día.
El piloto que experimentó 40g involuntariamente
El siguiente video pertenece a una filmación de un F-15 Eagle, en la cual tras desorientarse el piloto experimentaría primeraramente una fuerza de 15 a 20g durante 3 segundos y luego, en menos de 5 segundos, debería experimentar una fuerza cercana a los 40g. Es realmente impresionante escuchar el sufrimiento del piloto en los segundos finales. Por fortuna podría recobrar el mando de la nave antes de estrellarse.




Este artículo fue publicado el: 29/05/08 a las 6:13 pm,y se encuentra archivado bajo las categorías: