El oasis de Huacachina

Huacachina-1Gracias a un artículo publicado en el Daily Mail me entero de la existencia de este maravilloso lugar:

En lo profundo del desierto peruano existe un pequeño pueblo-oasis digno de un cuento de las Mil y Una Noches. Rondando los 100 habitantes, esta pequeña mota de maleza en el medio de la nada se encuentra repleta por árboles de palmera y fuentes de agua que nutren a la única vegetación visible del área. El lugar se llama Huacachina y se encuentra a varias decenas de kilómetros de la ciudad de Ica, el punto de civilización más cercano al oasis. De hecho, su rareza es tan particular que hoy en día se mantiene enteramente gracias al turismo, especialmente del traído por el turismo aventura y el sandboarding.

Huacachina-2        Huacachina-3

Actualización, aquí un video del lugar.

Creo que seria bueno empezar una serie de notas sobre oasis perdidos por el mundo.



 

 

 

Soltar

debe ser toda una experiencia perderse y encontrarse por pura casualidad con eso

13/01/08 - 05:47
Omnio

Todo un oasis :)

13/01/08 - 06:55
Diego

Además La Huacachina figura en el anverso del billete de 50 nuevos soles.

Les dejo con un .pdf del Banco Central de Reserva del Perú
http://www.bcrp.gob.pe/bcr/dmdocuments/Tesoreria/Billete/BDis.pdf

Saludos

13/01/08 - 11:26
Rafa

Y yo aquí en Madrid con frio y trabajo hasta la coronilla :(

13/01/08 - 11:38
Ephraim

Que intriga lo de los osasis…. cómo hacen para mantenerse cohesionado y no disolverse en toda la arena, y lo más importante, de donde joraca viene el agua

13/01/08 - 11:40
Horatii

Es que fue creado por un genio magico :D

13/01/08 - 11:54
Summoner

Interesante lugar para unas próximas vacaciones

13/01/08 - 14:36
Ali

Soltar pero lo mas probable es que antes veas la ciudad que el oasis :D

13/01/08 - 14:41
Supra

Oli podrias hacer un tema sobre que paso con la nenita esa que secuestraron en Portugal

13/01/08 - 15:33
Supra

Maddie creo que era el nombre

13/01/08 - 15:33
socioapatia

Precioso el Oasis. Chile, Perú y Argentina tienen paraisos naturales increíbles. Ojalá sus gobiernos los gestionen bien, y no acaben como aquí en España, rodeados de cemento por todas partes.

13/01/08 - 15:56
Eduardo

En el Sahara solo quedan 3 oasis naturales y 9 asistidos artificialmente.

13/01/08 - 17:08
Jon

Muy bueno :brujita:

13/01/08 - 17:09
mario

Increible. ¿Cómo hacen para que las dunas no los tape?. Mirá lo que pasa acá.

13/01/08 - 17:16
Oli

Diego, no sabía. Gracias por el dato :)

Rafa, yo también estoy tapado de trabajo :(

Ephraim, La verdad que no sé. Pero ahora que lo mencionas es una muy buena pregunta. Voy a investigarlo.

Horatii, Aladino no está disponible para responder :lol:

14/01/08 - 01:41
Oli

Ali, es cierto, sobretodo porque en una de las imágenes se ve desde el horizonte :P

Supra, no apareció más, creo.

Sociopatia, ojalá. Hablando de construcciones en España ¿que paso al final con el centro comercial que iban a construir sobre unas ruinas romanas? me enteré que se armó un revuelo barbaro.

Eduardo, no sabía, alarmante :(

Jon, gracias :)

Mario, justo Ephraim me preguntaba eso. La verdad que no sé :(

14/01/08 - 01:44
renyk

Esas personas deben tener un mantenimiento al oasis bastante fuerte, nosotros en venezuela tenemos lo que llamamos medanos de coro llegando al estado falcon, a traves de ellos cruza una carretera y constantenente son limpiados con maquinaria, creo que por lo menos una vez al año, los mismos se van moviendo de sitio por la fuerza del viento, incluso existen carreteras ya tapadas con arena que han forzado la construccion de nuevas carretares.

saludos

14/01/08 - 10:34
Oli

Gracias por el enlace. Excelente :)

14/01/08 - 14:20
gabriel

es simplemente bello
hace algunos años estube por ahi inos dias

14/01/08 - 16:14
mahotis

Para los que no sepan como surgio esta hermosa laguna aqui va la leyenda…

En Tacaraca, centro indígena de alguna importancia, durante el período precolombino vivía una ñusta de verdes-pardosas pupilas, cabellera negra como el negro azabache que forma piedra escogida de la tierra, o quizás como el negro profundo del chivillo, el pájaro quebradino de las notas agudas, el tordo de nuestros alfalfares de las cejas de las sierras, doncella roja de curvas y sensuales contornos gallardos, como las vasijas del Sol en el Coricancha de los Incas.

Allí cerca también de las alturas de Pariña Chica, el pago de las huacas, de los enormes tinajones y las gigantescas lampas de huarango esculpido, vivía Ajall Kriña; apuesto mozo de mirada dura y fiera en el combate, como la porra que se yergue en la mano del guerreo o como la bruñida flecha de tendido arco; pero de mirada dulce y suave en la paz, en el hogar, en el pueblo, como rizada nota de música antigua; como gorjeo de quena hogareña, percibida a lo lejos por el fatigado guerrero que tras dilatada ausencia regresa.

Ajall Kriña, enamoróse perdídamente de las formas blandas, pulidas de la virgen del pueblo y un día en la confusa claridad de una mañana, cuando la ñusta llevaba en la oquedad de esculpida arcilla, el agua pura, su alma apagada y muda hasta entonces, abrió la jaula y dejó cantar a la alondra del corazón:

Mi corazón en tu pecho
cómo permitieras;
aunque penda de un abismo,
muy hondo, muy hondo o estrecho
de modo que tú me quieras
como tu corazón mismo.

La de las eternas lágrimas, la princesa Huacachina, llamada así porque desde que los ojos de su alma se abrieron a la vida, no hicieron sino llorar; no tardó en correponder el cariño hondo, fervoroso e intenso del feliz varón de los cambiantes ojos de fiereza o de dulzura, de acero o de miel.

Todas las mañanas y todas las tardes, en los cárdenos ocasos o con las rosadas auroras, Huacachina, cuyas lágrimas parecían haberse secado para siempre, entregaba a Ajall Kriña, las preferencias de su corazón, las joyas de su ternura, los incendios de su alma pura y sencilla.

Pero la felicidad que siempre se sueña eterna a los ojos egoistas de que goza, voló como el céfiro fugitivo que se escurre entre las hojas de los árboles o entre las hebras del ramaje.

Orden del Cuzco, disponía que todos los mozos se aprestaran a salir inmediátamente, para combatir sublevación de lejano pueblo belicoso. Ajall Kriña, con el alma despedazada, despidióse de su ñusta hechicera. Ella juróle amor, fidelidad, cariño y él, alegre, feliz porque comprendía con la fe y la fiebre del que quiere, que ella no lo engañaría y entregaría su corazón como aquella otra ñusta odiosa de la leyenda iqueña que enajenó su ser por el oro de la joya, la turquesa del adorno y los kilos de la blanca lana como vellón de angora, marchó con otros de su pueblo en pos de nuevos soles a develar la rebelión, a sofocar el movimiento sacrílego contra el Dios-Inca.

Ajall Kriña, con heridas terribles, abiertas, incicatrizables en el cuerpo de bronce, muere en el combate después de haber luchado como un león.

La triste nueva, pronto se comunica a Huacachina, la bella princesa de los ojos hechiceros, quien alocada, desesperada, exantrópica, al amparo de las sombras que se vienen, huye sin que lo adviertan sus padres entre los cerros y los cuchillos de arena, hasta caer postrada, abatida, jadeante, sudorosa, con el llanto que desbordándose del manantial inagotable de sus olas, caían en las arenas que como pañuelos de batista, se extendían más allá de la Huega.

Las lágrimas ruedan y siguen rodando muchos minutos; numerosos días; tiempo tal vez incontable para ella, de sus ojos inyectados por el dolor y cuando el hambre, el dolor, la tristeza, la desventura, rompen el frágil cristal de su alma y la vida huye y se aleja veloz, esas abundantes lágrimas, absorbidas por las candentes arenas, surgen a flor de tierra en el inmenso hoyo amurallado por las arenas superpurestas, después de haberse saturado, con las sustancias de la entraña de la tierra, que las devuelve por no poder resistir el contagio del inmenso dolor.

En el día, las verdes aguas pardosas se evaporan en pequeña cantidad hacia los cielos, como si fueran llamadas por los dioses para aprender del dolor y se cuenta que todavía en las noches, cuando las sombras y el silencio han empujado a la luz, al ruido, sale la princesa, cubierta con el manto de su cabellera que se plisa u ondea en su cuerpo; con ese manto negro, muy negro, pero menos obscuro que su alma, para seguir llorando su llanto de ausencia y de pesadumbre, algunas de cuyas gotas todavía se descubren en la mañana, en los primeros minutos de la luz, hasta sobre los raros juncos que a veces brotan en la orilla de oquedad; se ven sobre las innumerables hojas rugosas del toñuz tendido en sus ocios y se perciben sobre cada uno de los dientes de las hojas peinadas del viejo algarrobo, que extiende sus ramas levantándose sobre la cama de arena, para pedir a los cielos, piedad y consuelo, destinados a la princesa de la dicha rota, del ensueño deshecho, del paraíso trunco.

14/01/08 - 16:28
kojikabuto_l

visto desde google earth no es como nos lo imaginabamos, mas bien parece que esa laguna ha sido rodeada por las dunas que acaban a los 100 mts y empieza ya la ciudad a 1km

lastima , era muy pintoresco

17/01/08 - 10:40
yoni

pobres
superlol superlol superlol superlol superlol

21/03/08 - 18:17
rafaella

Hola! soy de Ica, Peru y quiero decirles que Huacachina solo se encuentra a unos 5 kilometros de la ciudad, o sea masomenos a unos 5 minutos en carro ;)

1/12/08 - 01:04




:mrgreen: :policia: superlol :| :twisted: :manifes: :vaca: 8O :) :? 8) :evil: :D :oops: :P :brujita: :roll: ;) :cry: :o :lol: :x :( :!: :?: