La singular rareza de las explosiones nucleares espaciales
Proyecto Bluegill Triple Prime, 1962, a una altitud de 31 millas (Click para ampliar)Cuando nos mencionan una explosión nuclear instantáneamente imaginamos un hongo gris y rojo levantándose a lo alto. Sin embargo, no siempre es así ya que el hongo se forma debido a ciertas variables presentes en la superficie terrestre. Cuando las bombas nucleares son detonadas en el espacio o a gran altitud el espectáculo es algo totalmente diferente llegando a veces a poseer gran belleza a pesar de su destructividad. Al no haber aire, la onda expansiva es atenuada en gran medida por lo que se pueden observar a menor distancia, el flash característico también cambia al punto de ser irreconocible -forma un halo en vez de expandirse como una esfera- e incluso la radiación, sobretodo de neutrones, es atenuada considerablemente.
Fue durante la Guerra Fría donde la búsqueda por el diseño de armas orbitales capaces de destruir satélites enemigos llevó a que se ejecutaran decenas de detonaciones en el espacio, atmosféricas y a gran altitud , siendo la denominada Argus III la cual fue detonada el 6 de Septiembre de 1958 a unos 540 KM sobre la Tierra el récord -en este sitio podrán encontrar un catálogo con todas las detonaciones-

De izquierda a derecha: Proyecto Hardtack I Orange – 12 Agosto 1958 – 43 km y el proyecto Tightrope – 4 de Noviembre de 1962 – 69 mil pies.
Enlaces relacionados
- Muestra gráfica de los diferentes tipos de “hongos” que se pueden formar.
-Gran cantidad de información técnica e imágenes (en inglés).




Este artículo fue publicado el: 26/06/07 a las 7:33 am,y se encuentra archivado bajo las categorías: