Las artes marciales y los malos entendidos
Las artes marciales, y lo digo siendo alguien que las practica desde los 9 años y que es cinturón negro en tres disciplinas, están completamente alejadas de la violencia. Estaríamos más cerca de definirlas si las tomamos como el arte de conocer tú cuerpo, y consecuentemente de controlarlo. Una de las mejores definiciones que he leído es la siguiente: “El verdadero artista marcial es el que, conociendo sus capacidades, evita pelear a toda costa. Y, si en todo caso no puede evitar la confrontación, la realiza infligiendo el menor daño posible hacia él y su contrincante”. Y es cierto, muchas veces esa falta de conocimiento del cuerpo de uno mismo y de sus capacidades llevan a que se cometan actos barbaricos, como por ejemplo partirle una botella o una silla a alguien en su cuerpo. Sin embargo, un verdadero artista marcial lograría con una llave incapacitar al atacante sin provocarle ningún daño físico, ni siquiera temporal, y lo mantendría inmóvil hasta la llegada de una autoridad.
Sinceramente nunca voy a entender el por qué la gran mayoría de las personas piensa que estudiar un arte marcial es “aprender a pelear” y no aprender a tener control sobre si, como realmente es.
A todo esto, estoy contento porque mañana comienzo a estudiar una nueva disciplina: Pankration, un arte marcial combinada practicada por los Griegos. Su significado es algo asi como “todo poder” o “toda fuerza” -Pan (todo) kratos (fuerza)- y hace referencia a la combinación de varias tecnicas en un mismo arte.




Este artículo fue publicado el: 13/10/06 a las 4:29 am,y se encuentra archivado bajo las categorías: