Hmmm.. El eslabón perdido… perdido
Corrían los años 30 y un sin fin de exploradores recorrían las tierras inexploradas del planeta. La zona fronteriza entre Colombia y Venezuela, plagada de ríos y sierras, no era la excepción por lo que anualmente recibía a una gran cantidad de científicos y exploradores que moviéndose gracias al dinero, donado o propio, buscaban la fama, o quizás buscaban más dinero a través de esta. Dicho reconocimiento sólo podía ser alcanzado logrando obtener un gran descubrimiento, por lo que lógicamente éstos se empeñaban con esmero en localizar, descubrir o avistar algo que les otorgue ese preciado anhelo. Era un tiempo donde no existían satélites ni cámaras avanzadas que soportaran las inclemencias de semejantes regiones, por lo que la imaginación era una jugadora importante en sus mentes. Uno de éstos exploradores era el geólogo Suizo François de Loys quien por una de esas trivialidades en la vida se encontraba explorando la región de la Sierra de Perijaa en el lugar y momento equivocados. Un atardecer, sin desearlo ni pudiéndolo evitar, se toparía con un grupo de seres que a primera vista se asemejarían a gorilas, sin embargo viéndolos de cerca resultaban muy diferentes a éstos simios. Una de las bestias, tal vez asustada al ver a dichos hombres, intentaría atacarlos. Sin dudarlo el grupo de expedicionarios abriría fuego matando a una hembra del grupo. Como Loys no era un zoólogo y su objetivo en la zona estaba relacionado a la geología, sólo tomaría unas cuantas notas en su diario y unas fotografías para luego olvidarse del tema y recordarlo solo en alguna que otra pesadilla. Pasados algunos años desde el incidente sería el antropólogo Francés Georges Montandon quien, revisando el diario de Loys, encontraría las entradas y la fotografía del llamativo animal, quedando petrificado. Por supuesto, de ser cierto sería el primer primate grande descubierto en el continente americano. Aun más preocupante resultaba ser su semejanza física con los humanos; el eslabón perdido pensaron rápidamente. Descubrimiento que los haría pasar sin desvíos ni demora a los anales de la historia. Transcurrirían los meses y tanto Montandon como Loys, quien no estaba dentro del todo tan interesado pero era presionado por el primero, librarían una batalla contra varios científicos de la Academia de Ciencia Francesa quienes desestimaban el hallazgo constantemente. Irremediablemente sería un guerra perdida para los dos investigadores y terminarían rendidos ante tanta crítica.
Si bien nunca se ha logrado probar si el hallazgo efectivamente era un fraude o realmente estábamos ante el descubrimiento del eslabón perdido, varias pistas engendran múltiples sospechas. Principalmente las leyendas de los indígenas de la zona y el temido Di-di. El Di-di es un monstruo que aterrorizaba a los locales atacando a los cazadores y a los recolectores que se adentraban en lo profundo de los bosques y sierras. Llamativamente el comportamiento y accionar del Di-di, en las leyendas de los indígenas, es muy similar al folclore de varias tribus primitivas africanas con respecto a los gorilas. (click en la imagen para ampliar)
Mi opinión personal: Sinceramente muchas veces se intentó falsificar un espécimen del eslabón perdido en la antropología, este bien podría ser un intento más. Sin embargo me resultó llamativo el tema de las leyendas. Me pregunto yo si éste simio-Homínido no será un pariente lejano del Mokèlé-mbèmbé




Este artículo fue publicado el: 1/08/06 a las 1:28 am,y se encuentra archivado bajo las categorías: