Otro mas y van…
Tengo un profesor extremadamente excéntrico, y el hecho de que de una catedra especial para alumnos con promedio alto lo potencia a realizar experimentos extremadamente bizarros… Esta vez se le ocurrió utilizar un cerebro humano licuado como caldo de cultivo para algo, que nunca terminó de definir bien que era, pero que estaba realmente excitado por llevar a cabo. A todo esto me escoge a mi para sostenerle la licuadora donde comienza a preparar un no muy tentador licuado de cerebro. Mi misión era muy simle: sostener la licuadora por delante mientras él cada tanto agregaba una solución (que tampoco definió bien que era) y ponía un pHmetro para verificar que esté todo en orden… Desafortunadamente el destino no me aprecia mucho e hizo que mi profesor dentro de su excitación olvidara asegurar la tapa… cuando encendió la licuadora infinitos trozos de cerebro humano a medio triturar terminaron en mi rostro, pecho y demás partes expuestas de mi cuerpo…
Desagradablemente este es el tercer accidente de laboratorio que tuve en el año…




Este artículo fue publicado el: 13/07/06 a las 8:48 am,y se encuentra archivado bajo las categorías: