Turkeywood
He vuelto, y para festejar mi vuelta un post cinefilo.
Hace poco les hablé de la remake de Rambo producida en Turquía. Por si no lo recuerdan o no lo leyeron, en ese artículo les comentaba que lo interesante de aquella película era como se habían invertido los papeles, es decir, los musulmanes eran los “good boys” y los estadounidenses los “bad boys”. Sin embargo este no es un caso aislado y una naciente industria, apodada Turkeywood, se está encargado de realizar remakes de clásicos del cine occidental pero orientados al público… al público de un internado psiquiátrico. Porque algunas de las escenas de estas peliculas son dignas del sueño más salvaje de un esquizoide.
E.T.
A grosso modo es la historia de ET. Sólo que ése ser extraterrestre bien intencionado y de un corazón grande como una montaña, en este caso es un conjunto de pelotas de goma espuma que proviene de una especie que, o utiliza los gases para saludar; o le cayó mal su última
comida durante el ingreso atmosférico. Ya que de una manera impresionantemente bizarra ET comienza a largar un humo espeso por sus partes bajas a cada momento. La película comienza con el chico protagonista en una escuela, que sinceramente parece un paisaje digno de un campo de concentración: alambres de púa, edificios destartalados que desconocen que existe la pintura y autos abandonados a semi pudrir en el patio de recreo. El inicio de la pélicula se corona cuando aparece un perro muerto -que minutos antes estaba vivo -si los pone felices pueden pensar que lo durmieron…- y toda la gente se congrega a verlo, lo raro es que parecían regodearse de felicidad con la escena. Luego varias idas y venidas con oficiales del gobierno, que al final no eran del gobierno, pero que posteriormente si eran del gobierno, y en definitivamente nunca nos termina de quedar claro quiénes eran -aunque mi teoría personal es que también eran extraterrestres, esos gestos tan duros y forzados no podían ser humanos-; aparece la emblema tica escena de ET y el Chico volando en la bicicleta. Sólo que la versión ultra políticamente correcta de Spielberg acá es reemplazada por una batalla campal de granadas de humo, soldados armados hasta los dientes y piedrazos provenientes de una turba iracunda, que culmina de manera magistral -una oda a la santa bizarridad- cuando los chicos y el bicho le roban a un viejo, que apenas podía pararse, un carro destartalado que lo más curioso que el hacerlo volar fue el que no se destartalara cuando se subieron todos arriba. Ah por cierto, como si todo esto fuera poco el chico también puede hablar con su pájaro.
Por cierto, les dejo el enlace a la película en E-Mule. Como dice el dicho, el que roba a un ladrón….”
Superman
Cuando empezó la película y mostraron el espacio inmediatamente en mi cerebro explotó una alerta que decía: MUY BIZARRO, en mayúsculas. Y no era para menos, ya que en el universo de este Superman el espacio constaba de un fondo negro dotado de pelotitas de árbol de navidad. Algo muy destacable de esta película es que este Superman por fin hace algo que todos siempre deseamos que Superman hiciera: utilizar su visión de rayos-x para ver a través de la ropa de las mujeres.




Este artículo fue publicado el: 3/04/06 a las 4:10 am,y se encuentra archivado bajo las categorías: