Bodyworlds, un robo descarado
Hace unos meses les hablé sobre lo sorprendido que estaba por el trabajo “innovador” de Gunther von Hagens, y su exposición de cadáveres plastinados, que audaz y llamativamente, representan escenas de la vida cotidiana, llevando consigo un mensaje hacia el accionar de los vivos. Sin embargo no fui sólo yo el que se sorprendió, sino una gran cantidad de personas, y éste artista plástico está recorriendo el mundo coleccionando felicitaciones y elogios al por mayor. Aparentemente el trabajo de Hagens no era tan innovador después de todo. Recorriendo un libro de taxonomía me encontré con una referencia al trabajo del anatomista Honoré Fragonard quien, curiosamente, representaba cuerpos embalsamados realizando escenas de la vida cotidiana. Seguramente Fragonard en el siglo 18, cuando realizó su obra, se inspiró de Hagens viendo una bola de cristal…
Y siguiendo con éste varietè de arte póstuma les quiero mostrar el trabajo de Walter Potter, taxidermista del siglo 19, quien realizo varios dioramas muy particulares. Estos constan de animales embalsamados representando escenas de la vida cotidiana de los humanos. Reuniones sociales, comidas y fiestas están curiosamente respresentadas en su trabajo. Pero lo que mayoritariamente logra llamar la atención no es la escena en su conjunto sino las piezas individuales y la expresiones de cada uno de los “participantes” que cuentan una historia por si mismos.




Este artículo fue publicado el: 13/04/06 a las 12:01 pm,y se encuentra archivado bajo las categorías: