Obsesiones son obsesiones
Buscando por aquí y por allá alguna recomendación cinéfila para quitarme el aburrimiento este fin de semana, me topé con un sitio más que interesante. Movie Bodycount, y como su nombre en Inglés lo indica, es un sitio donde se toman muy a pecho lo de contar y, más extraño aún, detallar la cantidad de muertes en cada película. Y bueno, podemos decir que obsesiones son obsesiones, y las hay en todos lados y muy diferentes. Por ejemplo en Japón con su fascinación y adicción -que raro Japón- hacia las máquinas expendedoras. Desde huevos hasta hilo de pescar, sin dejar de lado las flores, podrán encontrar de todo. De todas maneras, como les dije, obsesiones tenemos todos. La mía es la de no despertarme aunque el despertador suene, lo apago instantáneamente y sigo durmiendo tranquilamente -solo que cuando me despierto me quiero morir porque llego tarde a todos lados-. Gracias a la tecnología este pobrema está solucionado con el despertador “rompecabezas”. Cuando suena se desarma y hasta no rearmarlo no dejará de sonar. Interesante si me preguntan.




Este artículo fue publicado el: 25/03/06 a las 12:21 am,y se encuentra archivado bajo las categorías: