La Trama, de Borges.
Dos posts en un día, se va a hacer vicio. Ahora vamos con un escrito corto de Borges. Lleva solo unos segundos de lectura, pero entre sus líneas, horas de reflexión.
La Trama, de Jorge Luis Borges.
Para que su horror sea perfecto, César, acosado al pie de la estatua por lo impacientes puñales de sus amigos, descubre entre las caras y los aceros la de Marco Bruto, su protegido, acaso su hijo, y ya no se defiende y exclama: ¡Tú también, hijo mío! Shakespeare y Quevedo recogen el patético grito.
Al destino le agradan las repeticiones, las variantes, las simetrías; diecinueve siglos después, en el sur de la provincia de Buenos Aires, un gaucho es agredido por otros gauchos y, al caer, reconoce a un ahijado suyo y le dice con mansa reconvención y lenta sorpresa (estas palabras hay que oírlas, no leerlas): ¡Pero, che! Lo matan y no sabe que muere para que se repita una escena.
FIN




Este artículo fue publicado el: 23/12/05 a las 4:20 am,y se encuentra archivado bajo las categorías: